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Conoce los beneficios que trae el THC a tu salud

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Introducción

¿Has consumido marihuana en alguna de sus presentaciones? ¿Has disfrutado de sus efectos, o, por el contrario, los has repudiado? Es sencillo: has consumido THC. Este es uno de los componentes más abundantes en el cannabis y es el responsable de que te sientas high, colocado o drogado. Pero, ¿un componente de este tipo puede tener beneficios terapéuticos? Por increíble que parezca, la respuesta es sí.

El tetrahidrocannabinol, nombre científico del THC, es uno de los componentes más importantes del cannabis. Además de ser utilizado para efectos recreativos, su potencial terapéutico lo mantiene como, más allá de los riesgos existentes, una opción medicinal de gran importancia. Los prejuicios sobre este componente se van cayendo cada vez más y su uso ha llegado a aplicarse para diferentes condiciones de salud. Sigue leyendo y descubre todo lo que necesitas saber.

¿Qué es el THC?

No, no es solo la parte de la marihuana que te droga. El THC es el componente principal más poderoso dentro de la actividad psicoactiva del cannabis. Este es el principal acreedor de los afamados efectos de la marihuana: euforia, reducción de la memoria, pérdida de la coordinación y en algunas oportunidades, hambre.

Es posible separar al THC del resto del cannabis. En estado puro, este constituyente psicoactivo es un sólido a bajas temperaturas, y se torna vistoso y pegajoso al someterlo al calor. Además, es poco soluble en agua y logra disolverse en elementos orgánicos, tales como lípidos y alcoholes.

La presencia del THC ha trascendido los fines recreativos, por lo que se ha convertido en un elemento importante en el campo medicinal. Esto se debe a que ha permitido mitigar dolores crónicos, Parkinson, esclerosis múltiple, además de que es un componente empleado en tratamientos oncológicos y quimioterapia.

¿Es el THC realmente malo como dicen?

No, en serio. El tetrahidrocannabinol es el cannabinoide que genera mayores preocupaciones en el sistema internacional debido a su efecto primario, que afecta el sistema nervioso y genera efectos que intervienen sus funciones. Históricamente, la marihuana se ha considerado una droga como consecuencia de los efectos psicoactivos del THC. Esto es una explicación simplista, debido a que estos efectos nunca han sido adictivos y, además, ya se ha descubierto su efecto positivo en determinadas afecciones de salud.

Más allá de las características que puedan obnubilar el juicio, es imposible no reconocer la capacidad y utilidad terapéutica de sus componentes. En caso de que el THC se use de forma terapéutica, los efectos adversos pueden manejarse con solo reducir la dosis o interrumpir el tratamiento. La precaución y las dosis controladas de manera oportuna permite hacer de este cannabinoide psicoactivo un grandísimo recurso de uso medicinal.

 ¿Si tomo THC, me drogo?

La psicoactividad es el efecto buscado al consumir este cannabinoide. Sí, es evidente que puede causar alucinaciones al consumirla, pero su utilidad medicinal puede cumplir las exigencias farmacológicas necesarias para el tratamiento de enfermedades de alto riesgo. A diferencia del THC, del CBN y de muchos otros componentes, la principal característica del THC es su efecto psicoactivo. El cannabinol y el delta también son psicoactivos del grupo, pero el tetrahidrocannabinol es el más fuerte y el más abundante.

Desde hace muchos años, una gran cantidad de personas han encontrado en este constituyente un bálsamo para aliviar cada una de sus dolencias, hasta lograr una máxima recuperación. El uso moderado y en proporciones aceptadas por un cuerpo médico capacitado no afectará al organismo y mucho menos al sistema nervioso. No hay de qué preocuparse.

¿Para qué tratamientos se utiliza el THC?

El cannabis es la planta que contiene diversos elementos psicoactivos, como el THC, que encienden y apagan procesos químicos en el cerebro, en el que cumple una función similar a la ejecutada por nuestros neurotransmisores. Su condición ilegal en muchos países no ha permitido su estudio en mayor profundidad en cuanto a su utilidad, pero de a poco se ha ido ajustando a una necesidad medicinal necesaria.

Al parecer, con el pasar del tiempo, los tratamientos que lo necesiten tendrán que recurrir al consumo del tetrahidrocannabinol, por lo que su aceptación llegará en un abrir y cerrar de ojos.  Décadas atrás, algunos estudios científicos y médicos apuntaban a la utilidad de los elementos que componen el THC, pero ya es un hecho que sus propiedades analgésicas, antioxidantes, de relajante muscular, entre otras, han ayudado a la creación de nuevas formas de tratar a pacientes con enfermedades realmente complejas.

El THC es empleado en enfermedades relacionadas con la rigidez muscular, dolores neuropáticos y metastásicos, artrosis, epilepsia, entre muchas otras situaciones. Además, su uso tiende a ser destacado para disminuir las náuseas, así como aumentar el apetito, especialmente en enfermedades donde esto se transforme en un problema. Precisamente, el THC es un componente fuerte y potente que permite plantar cara a diferentes escenarios complicados de salud.

¿Qué propiedades tiene el THC?

Como ya habrás visto, el THC no solo sirve para drogarse. Su efectividad se mide en el tratamiento de diferentes condiciones terapéuticas. Estas son las propiedades de carácter medicinal más importantes del THC:

Analgésica

De seguro piensas que nada puede aliviar dolores crónicos y que no existe cura para evitar este tipo de condiciones. Existen miles de medicamentos para ello, pero no todos logran la efectividad inmediata que se requiere. El tetrahidrocannabinol es altamente fuerte y efectivo entre los constituyentes psicoactivos del cannabis.

Los efectos del cannabis dependen de la proporción que pueda tolerar la persona para lograr una relajación completa, bajo el auspicio de un médico. El orden aprobado varía entre 7,5 y 12,54 miligramos de tetrahidrocannabinol, lo que proporcionaría un alivio del dolor considerable. No obstante, esta situación varía dependiendo de la condición que genere el dolor crónico, por lo que es recomendable seguir un consejo médico para tener claridad en la dosis.

Antiinflamatoria

Uno de los elementos más destacados del cannabis se refiere a sus propiedades antiinflamatorias. Estas son compartidas por diferentes componentes, como el CBD. Diferentes investigaciones han sugerido que los cannabinoides en general, y el delta y el tetrahidrocannabinol en específico, tienen propiedades antiinflamatorias.

En el caso del THC, su estudio aún no está desarrollado y normalmente, son empleadas con mayor rigurosidad en enfermedades de alto riesgo. Para condiciones inflamatorias más sencillas, suele combinarse o usarse solamente el CBD.

Orexigénica o estimulación del apetito

¿Temes disminuir de peso? Diversos ensayos clínicos han dejado muy claro que el consumo de la marihuana incrementa el deseo de ingesta calórica. Sin embargo, se ha usado el tetrahidrocannabinol en enfermedades que producen peligrosas pérdidas de peso como en la anorexia, cáncer y en enfermedades de transmisión sexual.

Esta es un de las propiedades más conocidas del THC. Además, su uso tampoco se restringe solo a la pérdida de peso, sino también a condiciones que inhiben el apetito y que vuelven de la alimentación una actividad complicada.

Reductora de la apetencia por cocaína, heroína, alcohol y otras drogas

La marihuana, en general, no es adictiva. El THC tampoco lo es. En personas con situación de dependencia, se ha podido estudiar que el uso del cannabis tiende a reducir el consumo del alcohol y otros estupefacientes. Esto es debido a que cumple la misma función recreativa, pero con una gran cantidad calórica y sin generar situación de adicción y dependencia.

Antináuseas

Uno de los elementos más importantes a tener en cuenta en el área terapéutica del THC se refiere a su potencial antináuseas. El Instituto Nacional del Cáncer en Estados Unidos sugiere que investigaciones han arrojado la posible utilidad del THC para reducir el vómito generado como efectos secundarios de la quimioterapia.

Esta aplicabilidad también podría tener efecto en otros aspectos de la vida, sin restringirse a tratamientos complicados de enfermedades. A muchas personas, el THC les genera alivio y calma, además de dispersión, por lo que cada quien se adapta a diferentes usos.

¿Cómo actúa el THC?

Al ingerir el tetrahidrocannabinol, el ingrediente activo viaja por el cerebro y el resto del cuerpo generando los efectos propios de estar drogado. Pero, ¿cómo actúa esto en el cuerpo, generando los efectos tradicionales del cannabis? Al llegar al cerebro, el constituyente psicoactivo se adhiere a los receptores cannabinoides ubicados en las células nerviosas, lo que afecta el estado e interacción de estas células. En esta parte del cerebro, se regula el movimiento, la coordinación, el aprendizaje y la memoria.

Al interactuar con los receptores que son parte del sistema endocannabinoide, comienza el proceso donde se liberan y activan todas las propiedades del THC. En ese momento no solo te sentirás drogado, sino que también probablemente se te quiten las náuseas y se alivien tus dolores.

¿De qué forma se puede consumir el THC?

Como te imaginarás, la manera más común es fumar marihuana. Esta tiene gran cantidad de THC y permite poder acceder a sus efectos con rapidez. Sin embargo, la realidad del cannabis, y del THC en específico, es mucho más amplia, pues existen muchas formas de consumir cannabis y THC. No, no solo hablamos de galletas, brownies y gomitas. En usos medicinales, se puede acceder a cualquier tipo de forma. Entre las más comunes está la píldora, bebidas, tintura o zumo.

Dependiendo de la condición que tengas puedes comprar un producto con THC que se adapte aún más a lo que estés buscando. Personas con dolores crónicos optan por lociones. Si el problema es interno, las tinturas suelen ser una gran opción. Todo es cuestión de averiguar cuál es la que más te conviene y con la que te sientes más cómodo.

¿Es legal consumir THC?

En gran parte del mundo, no. El marco legal internacional en torno a la política de drogas recae en la variabilidad en la que se han expresado las diferentes opiniones en cuanto al cannabis como elemento dañino o no para el colectivo. Los regímenes legales varían mucho según el país. Muchas naciones han actuado con la excusa de la salud pública, de derechos humanos y a la reducción de riesgos y daños. Otros han planteado modelos rígidos y poco flexibles, a tal punto de utilizar el derecho penal para sancionar la posesión y el consumo.

En suelo americano, la mayoría de las naciones han prohibido el uso de la marihuana en todas sus acepciones, y el THC es el principal causante de eso. Uruguay y Canadá son las únicas naciones del continente que legalizaron el consumo y distribución del cannabis. Generalmente, los lugares donde la marihuana de carácter recreativo no sea legal mantendrán al THC ilegal.

Al THC le espera una larga lucha para demostrar su gran potencial terapéutico y que este comience a ser aceptado de esta forma. Aunque la legalización total del cannabis se abre espacio en varios países, el THC lleva su propio camino que determinará su aplicación generalizada en la medicina.

¿Qué esperar sobre el uso de THC en el futuro?

El futuro del tetrahidrocannabinol parece prometedor. Es evidente la efectividad e importancia del consumo medicinal de la marihuana para el tratamiento de enfermedades de alto riesgo, además de convertirse en un producto orgánico que se ajusta a la naturalidad del organismo mismo.

De aprobarse su consumo en todas las esferas, podría comenzar a hacerse una investigación continua y constante que, además de demostrar sus propiedades, permitiese elaborar tratamientos específicos basándose específicamente en el componente.

Conclusión

En los últimos años se ha evidenciado el potencial medicinal de los cannabinoides como herramienta u opción principal en ejecuciones terapeúticas. Las propiedades analgésicas, neuroprotectoras, antiinflamatorias, orixigénicas, entre otras, han dejado claro la función y utilidad de la misma en el mundo farmacológico. Su aplicación no solo disminuye los síntomas de enfermedades degenerativas, sino que existe la posibilidad de frenar el proceso decreciente de la dolencia.

El tetrahidrocannabinol, más allá de ser el constituyente más común y psicoactivo del cannabis, funge como un provechoso y promisorio tratamiento medicinal, por lo que su legalización se debe convertir en un asunto público de carácter significativo en la política legal de todas las naciones, bajo condiciones o normas regulares a cualquier actividad.

Este apenas es el comienzo. ¿No te imaginas todo lo que se pudiese lograr con el consumo de este componente psicoactivo? Quizás, en estos componentes estará la cura de epidemias y enfermedades degenerativas del futuro. Sabiendo todo esto, ¿por qué no tener en cuenta al THC como un aliado? Este componente tendrá un gran futuro en la medicina.

Juan Zambrano
Juan Zambrano
Periodista, cronista de la realidad y fanático del conocimiento. Me dedico a analizar temas históricos y de actualidad. En este blog escribo sobre las nuevas perspectivas del Cannabis y CBD.
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