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¿Qué es el sistema endocannabinoide?

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Introducción

El mundo de la biología siempre se visualiza como complejo y complicado, especialmente cuando se trata con un público no especializado. Puede que alguna vez, mientras interactuabas con el cannabis, te hayas preguntado qué tipo de reacciones genera en tu cuerpo y cómo ellas se producen. ¿Y si te dijéramos que hay un sistema entero en el cuerpo que produce cannabinoides y controla los que ingieres? Entonces, ¿qué es el sistema cannabinoide?

Este sistema se está compuesto principalmente por dos receptores (CB1 y CB2) que se sitúan en muchas células en distintas áreas del organismo como el cerebro y el sistema nervioso. Además, en este sistema participan dos cannabinoides producidos por el cuerpo humano: anandamida y 2-AG. El sistema endocannabinoide es muy complejo y está actuando todo el tiempo en tu organismo. Su funcionamiento e historia tiene mucho que ver con el cannabis. Descubre más en este artículo.

¿Qué son los cannabinoides?

Los cannabinoides son compuestos orgánicos que se identifican por activar los receptores del sistema endocannabinoide (CB1 y CB2). ¿Sabes que existe cualquier cantidad de componentes que interactúan con la naturaleza todo el tiempo? Los cannabinoides no son más que un grano en ese vasto mar de arena. Sencillamente, los cannabinoides pertenecen al grupo de los terpenofenoles y se suelen clasificar en tres tipos según su origen.

¿Qué son los fitocannabinoides? ¿Y los cannabinoides sintéticos?

Para comenzar, existen los fitocannabinoides, que son de origen natural. Estos suelen provenir de la planta de cannabis, principal fuente de los cannabinoides. Por este motivo, son los más conocidos, comercializados y usados con fines terapéuticos y recreativos.

También existen los cannabinoides sintéticos. Estos suelen asemejarse a los humanos, con la diferencia de que son producidos en laboratorios con fines científicos.

¿Qué son los endocannabinoides?

Los endocannabinoides son aquellos cannabinoides producidos por el cuerpo humano y que constituyen el funcionamiento del sistema endocannabinoide. Aunque existen varios, los más frecuentes son la anandamida y el 2-araquidonilglicerol, que activan los receptores cannabinoides del cuerpo.

¿Qué es el sistema endocannabinoide?

El sistema endocannabinoide es el sistema biológico que agrupa a los endocannabinoides dentro del cuerpo humano. Los cannabinoides no andan por rienda suelta con un funcionamiento aleatorio. Todo lo contrario: dentro de cada cuerpo humano hay un sistema que los regula y que activa los receptores: el sistema endocannabinoide. Su complejo funcionamiento influye en diferentes procesos fisiológicos del cuerpo humano, regulándolos con los endocannabinoides que produce el cuerpo.

Este sistema modula el consumo de energía y también se encarga del transporte, el metabolismo y el almacenamiento de nutrientes. Todo esto lo hace gracias a los endocannabinoides, que interactúan con una de las partes más importantes del sistema: los receptores cannabinoides.

¿Cómo funciona el sistema endocannabinoide?

El funcionamiento del sistema endocannabinoide está completamente relacionado con los cannabinoides y los receptores CB1 y CB2. Los cannabinoides son los únicos capaces de activar los receptores CB1 y CB2, que se encuentran esparcidos entre las células del cerebro y otros órganos del cuerpo.

En principio, el sistema funciona autónomamente con los endocannabinoides, y en este sentido, el proceso contribuye con la percepción de dolor, así como la aceleración del ritmo cardíaco, entre muchos otros. Cuando el organismo ingiere algún fitocannabinoide, estos también entran en contacto con los receptores, pero su respuesta es distinta, al haber un impulso externo. Por eso es que cuando consumes THC o CBD, tu cuerpo comienza a percibir diferentes síntomas.

¿Cómo está conformado el sistema endocannabinoide?

Pero entonces, ¿el sistema endocannabinoide está dentro del cuerpo y es el que regula a los endocannabinoides, pero también a los fitocannabinoides? Parece un trabalenguas, pero es así. Este complejo sistema es el único en el cuerpo que contiene receptores destinados exclusivamente a la asimilación y proceso de los cannabinoides en general. De ahí radica su importancia.

Su conformación es bastante sencilla. Por un lado, están los endocannabinoides que el cuerpo produce, entre los que destacan dos tipos: anandamida y 2-AG. Por el otro se encuentran los receptores cannabinoides, que son la llave de todo el proceso del sistema.

¿Qué son los receptores cannabinoides CB1 y CB2 ?

Sin los receptores no hubiera sistema endocannabinoide. Estos funcionan como si fuera una llave, al activarse solo tras entrar en contacto con los cannabinoides. Los receptores cannabinoides funcionan principalmente en el cerebro, aunque tienen extensión en gran parte del cuerpo humano.

Son muchas las células que trabajan con estos receptores, y en ellas la información se traslada desde las neuronas presinápticas a las postsinápticas. Los dos receptores más importantes son:

  1. Receptor CB1

Este tipo de receptor metabotrópico es el más frecuente en el organismo. Su mayor ámbito de extensión es en el cerebro, donde es sumamente común y en el que centra su actuación. Específicamente es común en el hipocampo y el cerebelo, además de los ganglios basales. También este receptor se consigue, aunque en menor medida, en el hipotálamo, las amígdalas y la médula espinal, además de otras zonas cerebrales.

Otro de los lugares donde el CB1 se presenta es en los pulmones, el hígado y el sistema reproductivo, además de los nervios sensoriales. Estos son los receptores más importantes del sistema endocannabinoide, por su extensión y respuesta.

  1. Receptor CB2

Además de los receptores CB1 se encuentran los receptores CB2, segundos en importancia y que fungen de protector. La distribución y extensión de este tipo de receptor en el organismo es muy diferente a la del CB1, pues el CB2 se concentra más en zonas periféricas. Estos receptores se encuentran en el sistema inmunitario, en células de la importancia de los linfocitos y los neutrocilos. También está en las células óseas y en las hepáticas, así como en las referidas a la somatostatina pancreática.

Las fibras de la piel también son territorio del receptor cannabinoide CB2, así como en el sistema nervioso central, especialmente en la parte superior. En este caso, las células microgliales son las que más destacan, con presencia en el cráneo. Aún se estudia si el ámbito de los receptores CB2 llega hasta las neuronas. En este sentido, el CB2 podría influir en los comportamientos de enfermedades de ámbito mental como la depresión o la esquizofrenia, además de crisis como las de ansiedad: el CBD es uno de los principales tratamientos para estos casos.

¿Por qué tenemos receptores cannabinoides?

Los receptores cannabinoides del cuerpo no son un mero acompañante con funciones paralelas, sino que tienen un propósito. Al igual que las partes del resto de los sistemas orgánicos, los receptores cannabinoides son los que desbloquean las funciones, solo cuando entran en contacto con los cannabinoides, sean fito o endo.

Lo más importante es tener claro el papel regulador de los receptores endocannabinoides. Los diferentes cannabinoides no serían nada si no tuvieran una forma clara de ser procesados a través de los receptores CB1 o CB2, desde donde se generan las respuestas al cuerpo. La función de los receptores es de control, pero también, de liberación.

¿Cuáles son los endocannabinoides?

Pocos se imaginan verdaderamente que dentro del cuerpo humano existen cannabinoides producidos por el organismo. Como es lógico, los denominados endocannabinoides constituyen una parte imprescindible para el funcionamiento del sistema cannabinoide. En términos químicos, son ácidos grasos de tipo poliinsaturados de cadena larga. Más sencillamente, son ligandos fisiológicos que trabajan de su unión y contacto con los receptores cannabinoides.

Principalmente, existen dos tipos de endocannabinoides que han sido descubiertos e investigados. Estos son la anandamida y el 2-araquidonilglicerol.

¿Qué es la anandamida?

La anandamida es un neurotransmisor que se sintetiza desde la membrana celular para luego liberarse hasta llegar a los receptores cannabinoides. También conocida como araquidonoiletanolamida o AEA, este compuesto fue sintetizado en un laboratorio por primera vez en el año 1992 por el químico Lumir Ondřej Hanuš y el farmacéutico William Devane.

Este endocannabinoide es una sustancia débil de rápida descomposición. Esto no quiere decir que su impacto en el organismo sea escaso. Todo lo contrario: influye en la memoria, pero también en el placer, el apetito y el dolor. La motivación es un aspecto que ha entrado en el estudio de la anandamida, debido a que parece que este cannabinoide la estimula.

En el caso de las mujeres, la anandamida ha demostrado ser el endocannabinoide que mayor repercusión tiene en el proceso de ovulación, pues mientras más alta esté, podrá existir una ovulación exitosa. El embarazo es otro tema donde la AEA puede verse involucrada activamente, al subir sus niveles entre la cuarta y la quinta semana de gestación para garantizar un buen desarrollo del feto.

¿Qué es el 2-araquidonilglicerol?

El 2-araquidonilglicerol es un endocannabinoide que se encuentra en una concentración mucho mayor a nivel cerebral en comparación con la anandamida. Si estás buscando un endocannabinoide en el cerebro, ese es el 2-araquidonilglicerol, conocido más simplemente como 2-AG, este componente. Su creación y movimiento en el organismo es bastante similar al de su compañera, la anandamida.

En lo que respecta al impacto en el cuerpo, el 2-AG es también uno de los que más reacciones y cambios genera. Esto se debe a que influye en la regulación del apetito, además del tratamiento del dolor. También se encuentran en estudio diferentes funciones que estarían relacionadas con la parte inmunológica, incluida la inhibición del surgimiento de células malignas.

¿Cómo fue el descubrimiento del sistema endocannabinoide?

Por milenios, el cannabis ha sido un tema tabú en muchas latitudes. Principalmente debido a los efectos alucinógenos que genera el consumo de marihuana, muchas legislaciones acogieron su prohibición. Sin embargo, la investigación sobre el cannabis ha sido muy reciente, a pesar de que ha sido usada milenariamente como una planta medicinal.

El estudio científico moderno del cannabis comenzó con el químico israelí Raphael Mechoulam. A mediados del siglo XX, los científicos se interesaban más por los opiáceos o incluso, por las hojas de coca, mientras el cannabis no era un objeto de estudio interesante. Mechoulam fue el primero que en la década de 1960 se dedicó al estudio de la planta y sus componentes, y así logró aislar el componente más famoso del cannabis: el THC. De esta forma, pudo analizar sus propiedades individualmente.

Mechoulam siguió con la investigación y poco después aisló al CBD, principal componente no psicoactivo del cannabis y que tiene gran aplicación en la marihuana medicinal. Esto generó que la investigación siguiera su curso habiendo ya definido las propiedades de cada componente. Junto con la neurocientífica Allyn Howlett, descubrieron que el cuerpo humano tenía receptores específicos para los cannabinoides (CB1), algo muy poco común. Esto los llevó a concluir que si el cuerpo humano tenía estos receptores era porque producía cannabinoides.

No fue hasta 1992 que Mechoulam confirmó su hipótesis y descubrió la anandamida. Posteriormente se descubrió el CB2 y así quedó constituido el sistema endocannabinoide, que aún para Mechoulam parece una incógnita por todas las funciones que no se han descubierto.

¿Cuáles son los efectos del sistema endocannabinoide?

Raphael Mechoulam, científico israelí considerado como el padre del cannabis, dice que el sistema endocannabinoide tiene que ver con absolutamente todo. Mechoulam afirmó que hay pocos sistemas que tienen que ver con todas las enfermedades, pero que el endocannabinoide es uno de esos y de ahí su intriga.

A partir de ahí, podemos comprender que los efectos del sistema endocannabinoide involucran a todo el cuerpo. Hasta ahora, solo conocemos una pequeña parte de sus verdaderos efectos. Algunos de ellos son:

  1. Obesidad o aumento de peso

El sistema endocannabinoide tiene mucho que decir con respecto a la obesidad. Este sistema es capaz de promover procesos metabólicos que permite subir de peso, por lo que diversos estudios apuntan a que el sistema endocannabinoide con algunas características hiperactivas puede crear condiciones para la obesidad o simplemente, para el aumento de peso.

El bloqueo del receptor CB1 es capaz de reducir la obesidad a nivel general. Eso también podría combatirse a través de la ingesta de algún fitocannabinoide. Como todas las condiciones, esto tiene dos caras. El hecho de conocer que el receptor CB1 está involucrado con el aumento de peso permitirá elaborar dietas y tratamientos para las personas que necesiten subir más de peso,

  1. Estabilidad corporal

Basados en la declaración del padre del cannabis, se ha descubierto que mientras los niveles de endocannabinoides se mantengan estables, el cuerpo también lo estará. Las funciones orgánicas suelen funcionar correctamente cuando los niveles de anandamida y 2-AG, y de ahí se puede concluir que cuando estos se desequilibran surgen problemas.

La naturaleza ofrece fitocannabinoides que podrían ser capaces de compensar cuando alguno de los endocannabinoides falte. Todo es cuestión de seguir con las investigaciones clínicas y poder discernir cómo el sistema endocannabinoide es capaz de resolver muchos problemas de salud.

  1. Apetito

¿Has visto que la marihuana o el CBD pueden despertar el apetito? Como has podido leer en todo este artículo, de eso también se encarga el sistema endocannabinoide. Específicamente, es posible tener en cuenta que el apetito esté regulado por este sistema y sus endocannabinoides. Hay diversos estudios que han abordado esta materia.

Con ratones se ha podido observar que cuando los endocannabinoides están altos, la petina está baja y eso genera un aumento de peso. Sin el CB1, los animales tendrían menos hambre y bajarían de peso. Todo esto relaciona al propio funcionamiento del sistema endocannabinoide con la estimulación o no del apetito.

  1. Sueño

Los trastornos de sueño son otro tema común de estudio entre los investigadores de cannabis. En el caso del sistema endocannabinoide, parece que también tiene mucho que aportar en su solución. Diferentes investigaciones han sugerido que mientras más cantidad de endocannabinoides exista, mayor será el sueño generado. La anandamida sería responsable de la disminución del insomnio y de la excitación que este trae.

¿Y qué hay de la interacción del sistema endocannabinoide con las hormonas?

De forma directa, el sistema endocannabinoide afecta e impacta a las hormonas del cuerpo. Para comenzar, el sistema endocannabinoide, a través del procesamiento con sus receptores, es uno de los encargados de regular al sistema endocrino, y, por consiguiente, a las hormonas. Pero también el sistema endocannabinoide tiene impacto en las hormonas sexuales.

Sistema endocrino

Regulación es dar y recibir, controlar lo que sale y lo que entra. El sistema endocrino, con la ayuda del sistema endocannabinoide cuenta con funciones que permiten regular la secreción de hormonas hipofisarias. Todo esto permite controlar el estrés.

El sistema funciona permitiendo la estimulación del eje suprarrenal del hipotálamo como respuesta al estrés, que puede ser dependiente de los receptores CB1. Esas funciones, a su vez, pueden también ser inhibitorias, lo que completa el ciclo regulatorio.

Hormonas sexuales

También, el sistema endocannabinoide tiene bastante que decir sobre las hormonas sexuales. Muchos afirman que las mujeres pueden verse más afectadas que los hombres con respecto a los cannabinoides. Esto podría deberse a la relación entre las gónadas y el sistema endocannabinoide.

En este caso, se parte de que los receptores CB1 recibe constantemente influencia del estrógeno, y eso hace que se aumenten los niveles del principal endocannabinoide: la anandamida. Eso hace que se libere GnRH, que, a la larga, termina produciendo menos estrógeno.

Adicionalmente, las mujeres pueden ver influenciado su ciclo menstrual según la cantidad de anandamida. El sistema endicannabinoide también influye en la fertilidad, e incluso, la anandamida puede aumentar al momento del parto.

La investigación más reciente sugiere que la presencia de cannabinoides en tejidos cancerosos de órganos sexuales pudiera trazar una relación entre el sistema endocannabinoide y algunos cánceres. Se estima que en el futuro la investigación aumente hasta conseguir resultados que permitan nuevas terapias.

Conclusión

El cuerpo humano está lleno de misterios y elementos a descubrir. El sistema endocannabinoide tiene poco más de dos décadas de descubierto, y está cambiando por completo el panorama de la comprensión de los procesos en el cuerpo. En él podrían estar las respuestas a múltiples enfermedades que hoy aquejan a los humanos, y que, además, enfrentan sin una cura definida.

El sistema endocannabinoide maneja múltiples funciones a cada segundo en el cuerpo humano. Solo a través de la investigación clínica sobre su funcionamiento, así como la de los fitocannabinoides, se podrá comprender aún más su composición y dinámica. Esto permitirá apuntar todas las sugerencias y conclusiones en pro de la salud humana. Aún está todo por descubrir en el sistema endocannabinoide.

Juan Zambrano
Juan Zambrano
Periodista, cronista de la realidad y fanático del conocimiento. Me dedico a analizar temas históricos y de actualidad. En este blog escribo sobre las nuevas perspectivas del Cannabis y CBD.
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