Información sobre el CBD

El cáñamo ya es legal en Estados Unidos. ¿Y ahora?

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Introducción

Los Estados Unidos han dado un paso muy importante para la normalización de la utilización del CBD en todo su territorio. El cáñamo, variante del cannabis que no produce efectos alucinógenos, ha sido legalizado. El pasado 20 de diciembre se aprobó la Agriculture Improvement Act of 2018 y eso implicó la retirada del cáñamo de las sustancias prohibidas. Pero, ¿en qué influye eso en el CBD?

El CBD es un componente no alucinógeno del cannabis. El cáñamo es también cannabis, pero sus niveles de componentes alucinógenos son mínimos. Con el cáñamo es posible, entonces, hacer productos con CBD sin necesidad de involucrarse con todo aquello que es capaz de drogar a una persona. Pero, ¿cómo repercute el cambio legal y en qué beneficia específicamente a la industria del CBD? Descubre más en este artículo.

¿Qué es el cáñamo?

No, no todo el cannabis es marihuana. Aunque pueda parecer sorprendente para muchos, el cannabis es una planta rica en versiones y tipos, además de en número de cannabinoides. El cáñamo es una variedad de la planta cannabis sativa que se cultiva específicamente para su procesamiento industrial a través de determinados productos.

Esta variedad del cannabis es una planta que adquiere gran altura, a diferencia de otras. Además, su uso en la industria es vasto y extenso. Desde hace más de 10 mil años, existen registros del uso del cáñamo para la fabricación de fibra, usada para textiles. Con el tiempo, el cáñamo comenzó a ser usado también para papel, plástico biodegradable, comida, pinturas, combustible orgánico, entre muchas otras.

Desde mediados del siglo XX se han podido identificar los diferentes componentes del cannabis. El THC es el principal componente psicoactivo, pero solo se encuentra en cantidades mínimas en el caso del cáñamo. Sin embargo, el cáñamo sí posee altas concentraciones de CBD, que es el componente con mayor uso en el plano medicinal y que tiene innumerables beneficios para la salud. Eso ha hecho que el cáñamo se convierta en la planta ideal para extraer CBD y crear productos basados en este componente.

¿Cuál fue el cambio legal del cáñamo?

Pero, ¿cómo que una planta que no tiene componentes alucinógenos significativos era ilegal en Estados Unidos? Pues… sí, lo fue hasta el 20 de diciembre de 2018, a nivel federal. Pero la realidad es que antes de eso, el cáñamo sí existía y se producía en Estados Unidos, además de importarse. Entonces, ¿qué cambió?

Desde 1937, el cáñamo al igual que todas las variedades del cannabis estaba prohibido a través de la Marihuana Tax Act. Además, desde 1970 fue incluido en Controlled Substances Act, que lo tipificó como una sustancia prohibida en la primera categoría, junto con todo el cannabis.

La legislación de 2018 legalizó el cáñamo en Estados Unidos, a nivel de producción y consumo. Sin embargo, cultivar cáñamo no será como sembrar cualquier otra cosa, pues esta planta debe tener menos de 0.3% de THC. Además, para cultivarlo a nivel industrial se necesitarán diferentes autorizaciones. Los estados, por su parte, establecerán regulaciones conjuntas entre ellos y con las agencias federales. También, la norma promueve la investigación sobre el cáñamo.

¿Si el cáñamo es legal, el CBD también lo es?

Las normas de regulación del cáñamo y del CBD son diferenciadas. Aunque la ley aprobada recientemente legaliza el cáñamo a nivel federal, el CBD sigue estando tipificado como una sustancia prohibida en la Lista I de la lista de la DEA, establecida por la Ley de Sustancias Controladas. En ella, se incluyen sustancias cuyo consumo puede resultar en un potencial abuso. Aunque el CBD no califica para estar ahí, su presencia responde al estatus legal del cannabis en todo el país.

Sin embargo, la situación legal del CBD en Estados Unidos es bastante favorable. Independientemente de la ilegalidad a nivel federal, al menos 47 entidades federales aceptan al CBD en alguna de sus presentaciones. Solamente Idaho, Islas Vírgenes Estadounidenses, Nebraska, Dakota del Sur y Samoa Americana tienen prohibido todo tipo de cannabis, incluido el que sirve para el CBD.

El cambio legislativo del cáñamo permitirá que en estas cinco entidades donde el CBD está prohibido puedan comercializarse sin ninguna limitación aquellos que son producidos con cáñamo, incluso si provienen de otros estados. Más allá de eso, la legalización del cáñamo favorece la difusión y venta del CBD, mas no lo legaliza totalmente.

¿Por qué es beneficioso el cambio legal del cáñamo para la industria del CBD?

El CBD a nivel federal sigue prohibido, pero el impulso que recibirá tras la legalización del cáñamo es indiscutible. Además de permitir la producción y el transporte de productos de CBD hechos con cáñamo en todo el territorio, la industria crecerá enormemente. Según el Brighfield Group, el mercado federal de cáñamo podría alcanzar los 22 mil millones de dólares estadounidenses antes del 2022.

El negocio con cáñamo que más está en boga es el CBD. Aunque el cáñamo también es usado para textiles, la extracción de CBD y la fabricación de productos con él es uno de los negocios más rentables actualmente. La legalización también permitirá una mayor facilidad de acceso al cannabis con fines de investigativos, lo que generará el descubrimiento de nuevos usos y propiedades del CBD, así como el desarrollo de sus tratamientos.

¿Qué establece específicamente la ley aprobada?

La Agriculture Improvement Act of 2018, conocida simplemente como 2018 farm bill, es la nueva ley vigente en Estados Unidos que legalizó el cáñamo a nivel federal, además de aprobar otros asuntos menores. Con respecto al cáñamo, además de legalizarlo, impuso severos controles para su siembra y producción, así como también estableció normas y protecciones a sus granjeros.

1. 0.3% es el límite de THC

Legalización no implica liberalización. Muy por el contrario, la nueva normativa del cáñamo regula estrictamente el cultivo que está permitido y aceptado. Con frecuencia, los gobiernos y las leyes establecen un límite de THC para poder separar al cáñamo o la marihuana medicinal del resto del cannabis psicoactivo.

La nueva ley estadounidense estableció la frontera del cáñamo legal en un límite muy bajo: 0.3% de THC. Esto no representa ningún problema para el cáñamo que se destinará a la producción de textiles, pero podría generar dificultades en el caso del cannabis medicinal.

Existen productos de CBD que incluso contienen niveles cercanos al 1%, sin que esto genere efectos alucinógenos. Sin embargo, existe consenso entre los estados también de que el 0.3% es el límite para ser considerado cáñamo. En caso de ser superior, se trataría de otro producto de marihuana medicinal o recreativa.

2. Transporte entre estados 

Uno de los principales problemas de que el cáñamo no fuera legal a nivel federal está referido al transporte entre estados. Teóricamente, aunque dos estados tuvieran legalmente el cáñamo o la marihuana aprobados, no podrían transportar productos entre sí, al ser eso competencia de la legislación federal.

Esta nueva ley establece específicamente que está permitido el transporte de productos basados en cáñamo entre los estados (https://www.brookings.edu/blog/fixgov/2018/12/14/the-farm-bill-hemp-and-cbd-explainer/), bien sea con fines comerciales u otros propósitos. Además, elimina cualquier restricción en la venta y posesión de cáñamo y sus productos derivados en general. Por esta parte, se acabaron los obstáculos.

3. Derechos de los granjeros

Todos aquellos que cultivan cáñamo en Estados Unidos a partir de la aprobación de la nueva ley tendrán los mismos derechos y facilidades que cualquier otro granjero y sembrador. Esto se produce debido a que el cáñamo se convierte en un producto más a ser sembrado, sin distinciones más allá de las regulaciones de THC.

En este sentido, los granjeros de cáñamo podrán acceder a diferentes protecciones por parte del Estado, como aquellas que se contemplan en la Federal Crop Insurance Act y que suelen usarse en caso de problemas con los cultivos.

4. Investigación científica

Desarrollar investigaciones científicas sobre una planta que está considerada prohibida en los Estados Unidos es, por decir lo mínimo, engorroso. La nueva norma sobre el cáñamo reconoce y apoya la importancia sobre la investigación de esta variedad del cannabis, para poder conocer más sobre lo que aporta y sus beneficios para la salud.

Sin embargo, no queda del todo claro si existen facilidades en el acceso al cannabis para investigación. De momento, para poder hacer una investigación con cannabis hay que proveerse del producto a través del Marijuana Program de la Universidad de Misisipi, debido a que el cannabis es una sustancia de tipo 1 en la lista de la DEA. No obstante, la legalizaciónd el cáñamo podría hacer que este fuera usado más libremente para hacer nuevas investigaciones sin tener que recurrir al Marijuana Program y sus trámites burocráticos.

¿Cómo se logró aprobar la ley?

Fueron varios los intentos que finalmente acabaron con el consenso bipartidista en ambas cámaras del Congreso de Estados Unidos para aprobar la ley. Aunque hubo varias proposiciones en años anteriores, la norma fue introducida en la Cámara de Representantes por el congresista republicano de Texas Mike Conaway, el 12 de abril de 2018.

La norma se transformó en un esfuerzo bipartidista. De hecho, uno de sus principales promotores fue el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell. El 21 de junio, la norma fue aprobada en la Cámara por una pequeña mayoría de 213-211. El consenso se llegó en el Senado, donde se aprobó con 86 votos a favor y 11 en contra el día 28 de junio.

Posteriormente, la norma legal siguió tramitada a través de un comité conjunto. La aprobación final llegó el 10 de diciembre en el Senado con una amplia mayoría de 87-13. Lo mismo se repitió en la Cámara de Representantes el día siguiente, al ser aprobada por 369 votos contra 47. El 20 de diciembre la norma recibió la promulgación presidencial, con lo que entró oficialmente en vigencia.

Perspectiva sobre la influencia de la legalización del cáñamo en la industria del CBD

Ya vimos que la aprobación y legalización del cáñamo no implica la legalización absoluta del CBD en Estados Unidos. Esto no quiere decir que el CBD no se vea beneficiado. Todo lo contrario: el cáñamo legal abre nuevos horizontes para que sepamos más del CBD y que este llegue a más personas. Algunos de los aspectos que más podemos destacar son:

1. Enorme aumento de ventas

El cáñamo legal es directamente una mayor fuente de producción de CBD. Comprendido desde esa óptica, es normal pensar que, en un plazo breve, todos los productos de CBD derivados del cáñamo tendrán un aumento sustancial en sus ventas al público. Además, las ventas podrían realizarse con menos trabas de las hoy existentes, especialmente cuando existen problemas de tipo territorial.

Para el año 2020 se estima que las ventas de CBD en Estados Unidos podrían alcanzar los mil millones de dólares. Eso implicaría un aumento enorme, debido a que para el 2017 las ventas apenas alcanzaban los 350 millones de dólares. El cáñamo legal hace que todo en la industria se mueva más rápido, y permitiendo que las ventas se disparen en los próximos años.

2. Facilidades para las compañías 

Para muchas empresas no era nada conveniente hacer negocios con CBD, debido a la prohibición a nivel federal que existe. El limbo en el que se encuentran temas como el transporte entre estados dificulta el comercio de los productos de este componente del cannabis.

Muchos inconvenientes se reflejan también en problemas con cuentas bancarias y tarjetas de crédito a las compañías que trabajan con CBD. Ahora, con la legalización del cáñamo, las empresas podrán comercial con productos de CBD hechos a base de cáñamo con menos obstáculos legales por todo el país.

3. Más conocimiento, más alcance

La legalización del cáñamo tiene un beneficio que es más importante que cualquier cifra: mientras más gente lo vea, más gente lo conocerá. Mucho podemos saber de las propiedades del CBD, pero si no es fácil conseguirlo, nadie lo comprará. La visibilidad es el factor más importante para la industria del CBD en los próximos años.

Además, con el cáñamo, independientemente de los trámites burocráticos, podrán aumentar las investigaciones sobre el CBD, incluso de tipo particular. Nadie puede dudar que la legalización del cáñamo permitirá saber más del CBD y hacer que llegue a más personas.

Conclusión

Gran parte del CBD que hoy se consume viene del cáñamo. Los Estados Unidos vienen de aprobar una ley para, por fin, darle un estatus legal al cáñamo en todo el territorio. El impulso, en ventas y en expansión, que le proporcionará este cambio legislativo a la industria del CBD será impresionante.

En poco tiempo, comenzaremos a ver las consecuencias de la legalización del cáñamo con el aumento de los productos con CBD, así como de las investigaciones. Ya pensar en la legalización del CBD y su retirada de la lista de sustancias controladas no es imposible, ni mucho menos lejano. Este es el mejor momento para sumarse a la ola del CBD y así, poder disfrutar de sus enormes beneficios.

Juan Zambrano
Juan Zambrano
Periodista, cronista de la realidad y fanático del conocimiento. Me dedico a analizar temas históricos y de actualidad. En este blog escribo sobre las nuevas perspectivas del Cannabis y CBD.
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