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Dosis de CBD: importancia y efectos

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Introducción

Seguramente ya conoces la innumerable cantidad de beneficios que el CBD es capaz de proporcionarle a tu vida a través de diferentes productos. Este componente del cannabis es conocido en el tratamiento de enfermedades importantes como la epilepsia, así como también por sus propiedades antiinflamatorias o su contribución a la relajación y el alivio en general. Sin embargo, una de las inquietudes que más se presentan es, ¿cuánto CBD debo usar?

Como bien te imaginarás, no siempre es igual. Para saber cuánto CBD puedes usar, en primer lugar, debes definir para qué lo deseas usar. Aunado a eso, debes tener en cuenta cuál es el tipo de producto de tu preferencia para consumirlo, así como tus aspiraciones. Además, debes tener en cuenta que cada cuerpo es un mundo y el CBD, como cualquier otro componente natural, puede aplicar de una forma diferente en cada organismo. ¿Quieres aprender a elegir la mejor dosis de CBD? Sigue leyendo este artículo.

¿Qué es el CBD?

¿Has escuchado hablar de que el CBD es la parte buena de la marihuana que puede tratar muchas enfermedades? La verdad es que llamarlo bueno o malo es una consideración que no tiene cabida en el mundo de lo biológico. El estudio y la investigación sobre el cannabis ha permitido identificar a sus componentes, y el CBD es uno de los más importantes.

El CBD es el encargado de proporcionar alivio a las personas que lo consuman, así como la relajación en general y un sinnúmero de propiedades. El THC, en cambio, es el componente del cannabis que crea todos los efectos psicotrópicos en el cuerpo. Cuando se habla de productos con CBD, se refiere a aquellos que apenas contienen trazas de THC, por lo que no generarán ninguna alteración de los estados mentales.

Mucho del CBD que se consume proviene incluso del cáñamo, una de las variedades del cannabis que prácticamente no tiene THC, por lo que resulta ideal para la producción de CBD. Sin embargo, existe marihuana modificada genéticamente para que sus concentraciones de THC sean muy pequeñas y así poder concentrar todos sus efectos en el CBD.

¿Para qué puedo tomar el CBD?

¿Es el CBD el nuevo remedio de los mil males? Si no lo es, se parece bastante. El estudio del cannabis ha dejado de ser un tema tabú en los últimos años, y de esta forma han podido identificarse las propiedades del CBD y los cannabinoides en general. Una gran cantidad de países actualmente ya tiene permitida y legalizada plenamente la marihuana medicinal, que ayuda en el tratamiento a millones de pacientes de enfermedades de diferente tipo.

Por ejemplo, los pacientes de las enfermedades inflamatorias tienen en el CBD un gran aliado en el tratamiento. Además, los productos para el cuidado de la piel con CBD se han vuelto muy comunes. Enfermedades graves como la esclerosis múltiple o la epilepsia infantil han encontrado en el CBD un tratamiento que proporcione alivio y tranquilidad.

Pero no hace falta tener una dolencia específica para utilizar el CBD. Todo lo contrario: millones de personas comienzan a usar el CBD porque quieren una vida más relajada. Bien sea porque anteriormente usaban la marihuana, pero no están conformes con los efectos del THC o porque simplemente necesitan algo que calme su ansiedad social, el CBD ha llegado como una solución inteligente. Sin embargo, muchos tienen dudas de cómo consumirlo y en qué dosis.

¿Cómo puedo consumir el CBD?

¿Has visto en el supermercado, en las estanterías o por internet cualquier cantidad de productos con CBD? Todos ellos tienen, en mayor o menor medida, CBD, que puede relajarte en tu día a día. Pero, ¿cómo consumir el CBD? Todo dependerá de tus hábitos o lo que busques de este componente. Por ejemplo, si antes te relajabas fumando cannabis, podría ser una buena alternativa que uses el CBD vapeado, porque generará unos efectos similares en tu organismo.

Por otra parte, si sufres de dolores crónicos de tipo muscular puede que optes por alguna loción con CBD que apliques sobre tu piel. Esto también serviría si lo que quieres es rejuvenecer tu piel, pues el CBD tiene propiedades en este sentido.

Sin embargo, el método más común de consumir el CBD es el aceite. Este es el que se suele ingerir a través de algunas gotas o diluido en otra bebida, y es común entre las personas que buscan relajarse puntualmente ante una situación; aunque también puede formar parte de un tratamiento mucho más extensivo.

¿Cuánto CBD puedo usar?

La dosis de CBD más importante que debes tener es el sentido común. Es cierto que no corres ningún peligro por tomar CBD, pues no te generará dependencia ni podrás tener una sobredosis. Pero nada de eso implica dejar de ser precavido, pues no sabes bien cómo actuará el CBD en ti, y menos si es primera vez.

En Estados Unidos, la agencia de alimentos y drogas FDA no ha establecido dosis recomendadas de CBD, lo que deja a los consumidores en una situación bastante abierta. Muchos siguen las recomendaciones de las marcas de los productos que naturalmente estarán orientadas a consumir más, mientras que otros pueden seguir dudosos consejos de amistades que no deben aplicar igualmente en tu organismo. Entonces, ¿qué dosis puedo usar?

¿Cómo puedo calcular mi dosis de CBD?

Al momento de calcular la dosis de CBD, todo influye. Para comenzar, el CBD no es siempre igual. El tipo de producto variará enormemente, y de él influirá su concentración. Los aceites pueden ser muy concentrados o estar, por el contrario, muy diluidos. Lo mismo funciona en el CBD vapeado: aunque pueda parecer muy concentrado, en ocasiones, diferentes sabores lo diluyen. Si quieres calcular tu dosis, debes saber cuánto CBD tienes y a qué concentración.

Además, todo depende precisamente de quién lo va a consumir: tú. Para saber aproximadamente qué dosis podía convenirte, debes tomar en consideración tu peso. Siempre teniéndolo en cuenta como aproximado, podrías considerar tomar entre 1 y 6 mg de CBD por cada 5 kilos que peses.

Es recomendable siempre comenzar con poco, independientemente del tipo de producto que hayas escogido. Cantidades mínimas es lo aconsejable hasta que tu cuerpo y el CBD se entiendan bien y puedas lograr los efectos queridos. En caso de que tu consumo de CBD corresponda a un tratamiento de prescripción médica, procura tomar la dosis al pie de la letra, porque probablemente sus efectos generados sean los que necesites.

¿Cómo influye el tipo de tratamiento en mi dosis?

Concentración de CBD, peso individual, tipo de producto… Son muchos elementos los que debes tener en cuenta, pero también hay uno de suprema importancia: el tipo de tratamiento. Si usas el CBD para tratar el dolor crónico probablemente lo mejor sea ingerir entre 2.5 y 20 mg por un mes, pero en el caso de que la utilices para enfermedades como la epilepsia probablemente suba hasta 200 o 300 mg al día.

En cualquier caso, ten en cuenta que tu cuerpo es la mejor señal. Si estás ingiriendo muchos miligramos de CBD, tu organismo te lo hará saber, pues te sentirás incómodo o excesivamente relajado y fuera de foco. Quedará de ti hacerle caso a tu cuerpo.

Efectos positivos del CBD en tu organismo

Hoy estamos aquí hablando del CBD porque es un componente bueno. Ya nadie pone en duda que el CBD puede resultar ampliamente beneficioso para tu salud. Hay que saberlo utilizar en su justa medida por sus dosis, pero sus efectos positivos son innegables y pueden conseguirse en poco tiempo. Algunos de ellos son:

1. Relajamiento

La mayoría de las personas que llegan al CBD buscan relajación. No se trata de tener el CBD para abstraerse ni olvidarse del mundo, sino para poder sortear situaciones complicadas de ansiedad o simplemente concentrarse más en las actividades que requieran atención.

El relajamiento que te proporciona el CBD no es ni mucho menos adictivo ni representa un compromiso de tu salud. Este se genera debido a que controla y reduce la respuesta automática de activación del sistema nervioso en determinados momentos, evitando así que proliferen síntomas como el aumento del ritmo cardíaco.

2. ¡Fuera los malos sentimientos!

Tratar de no pensar en lo malo es otro de los motivos principales por el que las personas deciden consumir CBD. En efecto, esto es uno de sus principales efectos directos en caso de que sea ingerido o vapeado. La investigación sobre CBD sugiere que entre sus efectos más directos tras la consumición está en que no extrapola otros síntomas que el THC sí, como la ansiedad o el dolor.

La experiencia de tranquilidad y relajación del CBD hace que, en buena parte de las ocasiones, los malos sentimientos queden aparcados y se proceda de lleno en la concentración o la quietud.

3. Disminución de las náuseas

Hay pocos sentimientos tan molestos como las náuseas. Las ganas de vomitar te llevan a una situación incómoda que se presenta en cualquier momento. El CBD podría tener una respuesta efectiva a este problema, pues las investigaciones indican que es probable que contribuya en la disminución de las náuseas.

Es común que uno de los primeros síntomas del CBD tras ingerirlo sea, precisamente, la disminución de las náuseas en caso de que hubiera. El Instituto Nacional del Cáncer en Estados Unidos registra que cannabinoides como el CBD tienen propiedades en contra de las náuseas, que es uno de los síntomas más comunes entre pacientes de quimioterapia. La efectividad del CBD aplica en muchos casos y circunstancias.

¿El CBD funciona igual en todos los cuerpos?

No, de ninguna manera. Como lo vimos previamente, pensar que el CBD tiene un comportamiento homogéneo entre las personas es ingenuo, independientemente de si pesan y miden lo mismo. Además, no todos tenemos las mismas reacciones ante diferentes elementos químicos.

Para algunos el CBD funcionará rapidísimo; en otros casos demorará mucho más. Acá influye la genética, la tolerancia de tu organismo, tu salud en general, entre otras cosas. Si tienes consciente eso, tu experiencia con el CBD será más llevadera y tranquila.

¿Ha habido sobredosis de CBD?

No tienes nada que temer en este sentido. De momento, no se ha registrado ninguna muerte en el mundo por sobredosis de CBD. Además, se ha demostrado que una persona podría consumir hasta 1500 miligramos de CBD en un día y no verse afectado.

Esto no implica que debas tomar al CBD como un asunto meramente recreativo, sin considerar sus dosis. Nada que ver. La responsabilidad es muy importante para la preservación de tu organismo y tu bienestar. Si tan solo unas gotas de aceite de CBD pueden relajarte, ¿qué vas a ganar con excederte?

¿Por qué es importante no excederse de la dosis de CBD?

Es frecuente que muchas personas que están iniciándose en el CBD incurran en excesos en el consumo para tratar de buscar una relajación más profunda. Lo bueno del CBD es que cuando la dosis se excede, no hay riesgo de sobredosis. Sin embargo, los efectos secundarios pueden recrudecerse y actuar con mucha más fuerza, dejando una pésima experiencia.

Efectos secundarios del CBD

Como con cualquier producto natural, el CBD genera en el organismo diferentes efectos secundarios que pueden ir en contra del normal desenvolvimiento del cuerpo. Estos se hacen más frecuentes entre personas que consumen CBD por primera vez o que han excedido de la dosis recomendada. En cualquier caso, siempre es importante tenerlos en cuenta para saberlos identificar y poder actuar en consecuencia.

1. Cambios de apetito

Uno de los efectos secundarios más frecuentes causados por el CBD son todos aquellos que involucran el ciclo alimenticio. Este se altera principalmente con cambios de apetito, desarrollando mucha hambre, descubriendo ganas de probar nuevos sabores o creando una situación de disminución del apetito.

Las primeras veces que se tienen cambios de apetito puede ser muy incómodo, más aún si estás en la calle. Sin embargo, esto no tiene consecuencias de salud más allá de la sensación.

2. Diarrea

Como con prácticamente cualquier cosa que se ingiera, siempre habrá riesgo de que te caiga mal. El CBD también, y especialmente si nunca lo has probado, puede generarte malestar estomacal que acabe en diarrea. Esta, por increíble que parezca, no suele ser causada por el CBD propiamente, sino por los demás elementos con los que se elaboran los productos.

3. Boca seca

El cannabis en general tiene entre sus síntomas uno muy afamado: el de boca seca. Este efecto secundario se presenta generalmente cuando el cannabis o el CBD se fuma o se vapea. Su origen es que el propio cannabis disminuye la secreción de la saliva, generando este malestar. La solución suele ser fácil y llega a través de un vaso de agua o de otro líquido.

4. Interacciones

El tema más importante entre los efectos secundarios del CBD es la interacción que este componente puede llegar a hacer con diferentes medicamentos. Por ejemplo, en el caso del hígado, el CBD interactúa con enzimas que metabolizan fármacos, como los del citocromo P450. Hay algunas drogas que inhiben a esta enzima, lo que haría que el propio efecto del CBD fuera más prolongado. Con otros fármacos, podría pasar lo contrario.

Aunque el CBD se usa para la epilepsia infantil, este componente también ha registrado ciertas interacciones con algunas drogas usadas para el tratamiento de la epilepsia en general. En caso de tener un tratamiento de este tipo, lo mejor es consultar con el médico responsable.

¿Cómo verifico la calidad del producto?

¿Has leído casos de algunas personas que tras tomar algún producto con CBD acabaron drogados? No, no fue culpa del CBD. Es imposible que propiamente el elemento del CBD pueda drogarte. Entonces, ¿qué pudo pasar? Muy probablemente, la calidad de los productos era sumamente defectuosa y la cantidad de THC era superior a los porcentajes permitidos.

Cuando esto sucede, en efecto, podrían presentarse efectos alucinógenos. Debes siempre verificar el etiquetado del producto, que garantice que sea apto para consumo humano y no de tipo decorativo. Además, trata de leer en su etiquetado la cantidad de THC existente, que no debería ser superior al 1%. Si quieres librarte de estos temores, puedes comprar CBD hecho a base de cáñamo, que tiene cantidades mínimas de THC en su estado natural.

¿Debo consultar con mi médico?

Los médicos son aliados, no obstáculos. Si tienes un tratamiento médico en el que crees que el CBD pueda ayudarte, la primera persona que debería saberlo es un profesional de la salud que lo considere y te oriente. Solo en este caso, es recomendable que te recete una dosis de CBD que puedes consumir según la presentación aconsejada.

En cambio, si lo que quieres es tratar tu ansiedad social o poder tranquilizarte, estar más concentrado, no está demás preguntarle a tu médico, especialmente si tienes dudas sobre qué dosis utilizar. Esto también aplica en los tratamientos tópicos, siempre teniendo en cuenta que debe comenzarse con poco para que el organismo interactúe favorablemente con el CBD.

Conclusión

¿Quieres probar el CBD pero te da miedo cuánto puedes tomar? Ese temor es cosa del pasado. Hoy en día está más que demostrado que el CBD es un componente seguro que no daña en ninguna circunstancia al organismo. Los beneficios del CBD son innumerables, y aunque cada cuerpo es diferente, los efectos secundarios que pueden generarse no son graves.

Siempre es aconsejable escoger una dosis de CBD con asesoría médica, especialmente si existen tratamientos farmacológicos previos. No obstante, es importante que nada de eso te detenga si tienes la voluntad de hacerte con el CBD en tu vida. Este componente del cannabis no es nocivo y poder determinar una dosis no es complicado: estás a solo unos pocos pasos de tener una vida más tranquila.

Juan Zambrano
Juan Zambrano
Periodista, cronista de la realidad y fanático del conocimiento. Me dedico a analizar temas históricos y de actualidad. En este blog escribo sobre las nuevas perspectivas del Cannabis y CBD.
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