Información sobre el CBD

¿Puede el cannabis tratar la colitis y la enfermedad de Crohn?

1

Introducción

Todos hemos sentido, por lo menos una vez en la vida, una incomodidad como puede ser el estreñimiento o un dolor abdominal. Estos síntomas son bastante desagradables, pero ahora imagina que se vuelven una situación crónica. Es terrible ¿cierto? Pues hay un par de enfermedades como la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn, ambas muy parecidas y conocidas en su conjunto como Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII), que están causando mucho malestar. El cannabis tiene algo que decir en su tratamiento.

Esta patología no tiene una cura específica, pero sí existe tratamiento para mitigar los síntomas y permitir a los pacientes tener una calidad de vida tan buena como sea posible. Sin embargo, hay quienes no sienten que los fármacos regulares causen el bienestar que se espera de ellos, por lo que han optado por terapias alternativas, como el consumo de cannabis. Veamos cómo puede ayudar esta planta en el tratamiento de la EII.

¿Qué son la colitis y la enfermedad de Crohn?

La Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) es un trastorno crónico que afecta a una gran cantidad de personas a nivel mundial. Puede subdividirse en dos tipos: enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa. Ambas patologías resultan muy molestas, causando diarrea, dolor abdominal intenso, cansancio y pérdida de peso involuntaria, entre sus síntomas principales.

El primer trastorno, llamado enfermedad de Crohn, provoca una inflamación del tracto gastrointestinal, por lo que puede ir desde la boca al ano. Puede manifestarse en periodos alternos, habiendo temporadas asintomáticas y otras en las que la persona siente mucho malestar.

Por su parte, la colitis ulcerosa es la forma más común de EII. Esta afección no distingue sexo ni edad, aunque es más frecuente en las mujeres. El riesgo de padecerla aumenta si ha habido alguna infección gastrointestinal. Las EII son tratadas con fármacos específicos, dietas y terapias, pero investigaciones recientes han demostrado que la medicina alternativa con cannabis puede dar muy buenos resultados en el tratamiento de estas dolencias.

¿Qué son el cannabis y los canabinoides?

Cannabis sativa es una planta perteneciente a la familia Cannabaceae, que es cultivada en todo el mundo. Tiene múltiples usos, por lo que ha sido utilizada desde hace más de 3000 años por diferentes culturas. Gracias a sus propiedades medicinales, psicotrópicas, industriales y recreativas, ha sido objeto tanto de seguidores entusiastas como de fieros detractores.

Del cannabis se aprovecha todo: el tallo o cáñamo se usa principalmente en la medicina, la industria y en productos alimenticios; por otro lado, las hojas y flores son preferidas por sus componentes alucinógenos y es llamada comúnmente con el nombre de marihuana. Dependiendo de los resultados que se desee obtener, es mejor utilizar una forma u otra.

¿Y qué son los cannabinoides? Pues son los compuestos químicos del cannabis, que le atribuyen todas sus propiedades, siendo el THC, el CBD, CBG, CBN y THCV algunos de los principales, entre los más de 400 que se han descubierto. Estos cannabinoides cumplen distintas funciones por sí solos, pero también actúan muy bien entre sí, de forma sinérgica. El THC es el mayor psicoactivo, pero los otros cannabinoides no tienen este efecto o es muy reducido.

El sistema endocannabinoide y la EII

Seguramente te preguntarás qué tiene que ver el cannabis con las EII, o cómo puede actuar esta planta en el organismo. Pues bien, todo parte del sistema endocannabinoide o SEC. Este sistema presente en el organismo de los mamíferos, es el que regula y mantiene los niveles saludables para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo.

EL SEC se encarga de controlar actos fisiológicos como comer, dormir, sentir dolor, así como los procesos relacionados con el área cognitiva y emocional. Además, este sistema tiene un importante papel en la función neuromoduladora del aparato gastrointestinal.

La actividad del SEC está determinada por los receptores CB1, CB2 y anandamida, que, al ser activados en el caso de la EII, inhiben la secreción de fluidos y la inflamación en las vías gsatrointestinales. También, al actuar en conjunto con los cannabinoides del cannabis, pueden provocar en el cuerpo respuestas antieméticas, antiinflamatorias y analgésicas.

¿Cuáles son los síntomas de la EII?

Los síntomas que presentan las personas que padecen la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa son muy parecidos entre sí, pero hay algunas diferencias entre cada trastorno.

Por ejemplo, para la enfermedad de Chron el principal síntoma, como es lógico, es la inflamación del tracto intestinal. Esto puede ser del intestino delgado o del colon. La inflamación se manifiesta a través de dolor abdominal, lo que genera fatiga y falta de apetito, además de diarrea con sangre, o incluso, con pus y mucosidad. La fiebre también puede estar presente, así como la sensación de la necesidad de defecar constantemete.

Por su parte, la colitis ulcerosa consiste en úlceras que recubren el colon y lo inflaman. Acá están presentes las náuseas y los gases, además de los dolores tradicionales en el abdomen y algunos calambres. También se toman en cuenta otros síntomas como la diarrea, la pérdida de peso o el sangrado rectal.

¿Por qué el cannabis funciona para tratar la EII?

Según diferentes estudios, el cannabis puede ayudar activamente a contrarrestar los síntomas de las EII, gracias a la acción de dos de sus cannabinoides principales: CBD y THC. Tanto si se usan por separado como si se juntan, pueden proporcionar muy buenos beneficios analgésicos, antiinflamatorios, antibacterianos, calmantes y reguladores del apetito.

Hay investigaciones que demuestran que los fitocannabinoides son una alternativa para las personas con enfermedad inflamatoria intestinal, porque realizan prácticamente las mismas funciones que los endocannabinoides que genera el cuerpo humano. Tanto en la enfermedad de Crohn como en la colitis ulcerosa, los cannabinoides activan los receptores del SEC, aliviando la inflamación y propiciando una mejor calidad de vida.

En el caso del THC, hay estudios que muestran que una dosis baja podría no tener efectos, mientras que, si se une con un poco de CBD, el resultado puede ser mejor que una dosis alta de THC. Así que la efectividad varía en función del cannabinoide utilizado, la dosis y la combinación con otros cannabinoides o medicamentos.

Beneficios del cannabis para la enfermedad de Crohn y la colitis

El cannabis medicinal tiene una gran cantidad de beneficios para controlar y ayudar en la mejoría de muchas enfermedades y trastornos, tanto así, que hasta se ha utilizado como alternativa terapéutica en pacientes de VIH/sida, Parkinson, Alzheimer y cáncer. Los beneficios principales para mitigar las EII son:

Antiinflamatorio 

La inflamación es el síntoma y la causa principal de las EII. El cannabis ha demostrado que activa a los receptores cannabinoides del tracto gastrointestinal ayudando a reducir la inflamación crónica. En este sentido, un tratamiento sostenido podría ayudar a reducir la inflamación.

Antidiarreico 

Se cree que la inflamación de la mucosa intestinal, junto con un aumento de la secreción de fluidos, ocasionan diarrea cuando se padece alguna de las EII. La activación de los receptores CB1 del tracto intestinal, gracias al cannabis, puede reducir la motilidad y emanación de fluidos, mejorando los síntomas de la diarrea.

Analgésico

El dolor abdominal es otra consecuencia de la inflamación y suele ser muy común en los pacientes de alguna de las EII. El cannabis puede mitigar el dolor al reducir la hinchazón y la gravedad de la distensión abdominal. De esta forma, también alivia los síntomas de la diarrea y los espasmos intestinales.

Estimulante del apetito (orexígeno) 

Como una consecuencia de las náuseas crónicas que causa la enfermedad de Crohn, puede haber una marcada pérdida de apetito y, por consiguiente, de peso. El cannabis es conocido por la sensación de apetito que causa después de su consumo, por lo que, además de obtener beneficios antiinflamatorios y analgésicos, puede regular la ingesta alimenticia.

¿Cómo puedo consumir cannabis para tratar la EII?

Hay muchas formas de consumir esta planta, bien sea para obtener sus efectos recreativos o los medicinales. El mercado ofrece actualmente una gran variedad de opciones, desde el tradicional porro, hasta productos comestibles y cosméticos. También hay fármacos cuyos componentes activos son cannabinoides sintéticos y que se han usado en el tratamiento de pacientes de cáncer o sida. Algunos ejemplos son:

  • Sativex: contiene CBD y THC sintético (dronabinol) y viene en la presentación de espray para aplicar de forma sublingual. Ayuda a controlar los dolores y la espasticidad.
  • Marinol y Elevat: el principio activo es el dronabinol y se recomiendan en casos de pérdida de peso y para controlar las náuseas y vómitos. Su presentación es en cápsulas duras. Otros medicamentos similares son la Nabilona y el Cesamet.

Estos fármacos se consiguen en países como España, Estados Unidos, Israel, Canadá y Reino Unido. Sin embargo, puedes buscar alternativas más naturales si tu país las permite. Por ejemplo, puedes usar tinturas o aceite de CBD, o conseguirlo también con THC y aplicar unas gotas debajo de la lengua o disolverlo en otros alimentos. Lo más importante es que, antes de automedicarte, lo consultes con tu médico de confianza, especialmente si lo quieres para tratar tus enfermedades intestinales como Chron o la colitis.

¿En qué países es legal el cannabis medicinal?

Si ya consultaste con un especialista sobre la posibilidad de comenzar un tratamiento alternativo con cannabis, debes saber si es legal en tu país o región. Dado que aún hay mucho tabú y restricciones alrededor de esta planta, principalmente por su potencial efecto estupefaciente, su consumo es ilícito en muchos países.

Vamos por zonas. En el continente americano, hay varios países del cono sur que ya le han abierto las puertas al cannabis. Uruguay dio el primer paso al legalizarlo incluso con fines recreativos. Pero también se puede consumir cannabis, aunque sea sólo con fines terapéuticos en países como Argentina, Colombia, Perú y México.

Estados Unidos y Canadá también han aceptado las ventajas medicinales del cannabis, aunque la legislación pueda variar entre un estado y otro en Estados Unidos. Ahora, en Europa, numerosos países ya toleran el consumo de cannabis medicinal. Otros países en el mundo que ya han añadido formas de aceptar el cannabis medicinal a sus leyes son la India, Australia y Nueva Zelanda. De cualquier manera, la lista de países que aceptan el cannabis está en constante crecimiento.

Efectos secundarios del cannabis

Muy a pesar de los múltiples beneficios para la salud que puede proporcionar el cannabis, es importante destacar que, si se consume descontroladamente, sin la supervisión de un especialista, se pueden obtener resultados negativos y efectos secundarios distantes del placer o el bienestar. Dependiendo de la dosis consumida, el cannabis puede ser tolerado sin mayor síntoma adverso.

Si se trata de un producto con alto contenido de THC y sin prestar atención a la dosis, se puede sufrir de sedación, alucinaciones, euforia, pérdida de control motor, afectación de la memoria y de la percepción del tiempo y hasta depresión. Otros efectos del THC podrían ser relajación muscular, taquicardia, sequedad de la boca, hipotensión o tal vez lipotimia.

Si, por el contrario, se trata de un producto a base de CBD, pero sin THC o con una concentración mínima, baja el nivel de posibilidad de tener granes efectos secundarios. El CBD no es psicoactivo, pero podría causar como efecto adverso excesiva relajación, así como también interrumpir el proceso de metabolización de otros fármacos que sean absorbidos por el hígado. En cualquier caso, antes de pasar un mal rato, es mejor consultar antes en un médico.

Conclusión

Los comentarios y experiencias de los pacientes que han incluido el cannabis como alternativa terapéutica o medicinal a sus vidas, son cada vez más alentadores. Las propiedades de esta planta para tratar algunas enfermedades y trastornos, le han ganado muchos seguidores, tanto en la comunidad médica como farmacéutica en general.

Con todo, todavía queda mucho por estudiar, pues las formas de administración y las dosis adecuadas y tolerables de cannabis varían de un paciente a otro. Otro aspecto a resaltar en este punto, es que como no todo el mundo puede tener acceso al cannabis medicinal, por distintas razones, muchos optan por consumirlo sin supervisión ni control por parte de un especialista. Lo que no queda duda es que el cannabis tiene numerosas propiedades para tratar las enfermedades intestinales, por lo que la investigación solo aumentará en este sentido.

A pesar de eso, existe una brecha de desinformación y de riesgos asociados al cannabis que, en vez de fomentar y promover su uso, acaban por adjudicarle más efectos negativos. Es preciso cuidar entonces las formas de consumo y demostrar con investigaciones que el cannabis, más que una amenaza psicotrópica, es la medicina que el mundo necesita ahora, especialmente en enfermedades intestinales como el Chron y la colitis.

Juan Zambrano
Juan Zambrano
Periodista, cronista de la realidad y fanático del conocimiento. Me dedico a analizar temas históricos y de actualidad. En este blog escribo sobre las nuevas perspectivas del Cannabis y CBD.
Deja un comentario