Información sobre el CBD

Cannabis medicinal para pacientes con ACV

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Introducción

El uso del cannabis ha estado rodeado de la polémica por su presunta contraindicación médica para algunos males cardiovasculares, sin contar los problemas legales que ha acarreado desde mediados del pasado siglo. De hecho, hemos sabido que no es lo más recomendable consumirlo si sufres de hipertensión. Sin embargo, existe una amplia amalgama de afecciones del sistema sanguíneo para las que se ha demostrado que podría resultar beneficioso. Entre las mencionadas se ubica el Accidente Cerebrovascular, o como se le conoce por sus siglas, ACV.

La enfermedad es temida no solo por su alta tasa de letalidad, sino además por las complejas secuelas que deja en los pacientes que sobreviven al infarto inicial. Los efectos secundarios de un ACV suelen incapacitar, o al menos disminuir en gran medida la calidad de vida de los afectados. Incluyen déficits motrices, en la memoria y en el comportamiento.

Hay dos grandes dificultades al tratar estos síntomas posteriores al accidente cerebrovascular. Por un lado, está el tema de la edad: la mayoría de las personas que padecen algún accidente de esta índole, suelen ser mayores de 50 años, por lo que la medicación puede no resultar tan efectiva como podría esperarse. El otro factor es la propia disposición del paciente a medicarse, pues muchos de los afectados presentan síntomas de demencia, ansiedad o depresión, por lo que terminan rechazando los medicamentos y agravando su situación.

En esta entrada veremos las posibles ventajas de incluir el cannabis en el tratamiento de las secuelas de los accidentes cerebrovasculares. ¿Podrá ser esta planta el aliado ideal? ¡Vamos a descubrirlo!

¿Qué es el cannabis medicinal?

Por miles de años, el cannabis ha estado presente en los recetarios médicos de la mayoría de civilizaciones. Los asiáticos, principalmente en Mongolia, fueron de los primeros en emplearlos. Civilizaciones más conocidas en la cultura popular, como la egipcia, la valoraba por sus cualidades sanadoras y espirituales, la consideraban una planta sagrada. En muchas regiones de África también se extendió su uso e incluso fue central en el desarrollo religioso de muchas tribus del continente.

El cannabis medicinal está cobrando cada vez más fuerza en nuestra civilización. Luego de muchos años de prohibición y absurdos tabúes creados durante mediados del siglo XX, la comunidad científica está realizando diversos estudios y fomentando su uso para tratar múltiples afecciones.

La planta del cannabis cuenta con diversos componentes conocidos como cannabinoides, cada uno con su particularidad, características y grado de presencia dentro de la propia planta. Los más conocidos son el THC y el CBD, siendo el primero el que cuenta con efectos psicoactivos, además de los medicinales. El CBD por otro lado, cuenta únicamente con efectos medicinales y no posee ninguna propiedad psicoactiva. Entre los efectos sanadores de ambos compuestos, se encuentran las propiedades neuroprotectoras, como la regeneración celular en el cerebro, la desinflamación neuronal, y la reducción del estrés oxidativo.

¿Qué es un accidente cerebrovascular?

El ACV es también conocido como ictus o apoplejía. Se trata de una enfermedad causada por algún tipo de alteración en el flujo de sangre que va hacia el cerebro, comúnmente desencadenadas por trombos o embolias. El problema viene dado, ya que cualquiera de estos factores produce isquemia cerebral, que consiste en la disminución de oxígeno y nutrientes en la sangre transportada al cerebro, lo que hace que éste sufra gravísimos daños que pueden verse agudizados cuanto más se demore en tratar el problema.

También existen ACV que no son causados por isquemia, sino por hemorragias cerebrales. Éstas ocurren cuando algún vaso sanguíneo se rompe, pudiendo a su vez estar relacionado con una presión arterial extremadamente alta, o por una fortísima conmoción proveniente de algún golpe en la cabeza.

Los síntomas para cualquier accidente cerebro vascular van desde el entumecimiento o debilidad en la cara o alguna extremidad hasta generar confusión, dificultad para hablar, dificultad para ver, caminar, mantener el equilibrio y la coordinación del movimiento. Suelen además estar presentes otros malestares como el mareo o la cefalea aguda.

Dependiendo de la zona del cerebro donde se desarrolle el accidente, algunas funciones corporales se verán más o menos afectadas. A su vez, la gravedad del daño en esa zona es directamente proporcional a la duración del accidente, por lo que, si no se va inmediatamente a la sala de emergencias, las secuelas podrán ser crónicas o de plano, irreversibles.

¿Qué influencia tiene el CBD en la recuperación de los ACV?

Tanto el cannabidiol (CBD) como el tetrahidrocannabinol (THC), han demostrado ser una excelente herramienta neuroprotectora. No obstante, la primera resulta más valiosa a la hora de tratar las secuelas que aparecen luego de un accidente cardiovascular. ¿Por qué?

Pues resulta que el CBD fomenta el flujo sanguíneo en el cerebro del afectado, contribuyendo así a que los nutrientes y el oxígeno se distribuyan más eficientemente, según afirma este estudio realizado en Japón. También es un potencial tratamiento para la neuroinflamación y el estrés oxidativo, ambos muy presentes post-ACV y que vienen derivados de una acumulación excesiva de glutamato.

Existe la creencia de que el cannabis es un factor de riesgo que puede causar ACV. Esto no ha sido comprobado, ya que en los casos donde consumidores de cannabis presentaron accidentes cerebrovasculares, había muchos factores de riesgo reales y verificados, como el uso del tabaco, malos hábitos alimenticios, hipertensión, entre otros.

Propiedades del CBD sobre las secuelas de los ACV

Hemos hablado de la enfermedad y de algunas de las ventajas del cannabis para sobrellevar las secuelas dejadas por los accidentes cerebrovasculares, pero, ¿por qué debería considerarlo como tratamiento?

1. Es un neuroprotector efectivo 

Hay muchos factores que pueden afectar la salud de nuestro cerebro. Destacan el desgaste propio de la vejez y los malos hábitos de sueño y alimentación. En un estudio publicado en la Academia de Ciencias de Nueva York, se constató que el CBD puede reducir o eliminar el daño causado por la neurotoxicidad derivada del exceso de glutamato.

En pacientes que han sufrido un ACV, es muy común ver altos niveles de glutamato en el cerebro, debido precisamente a la alteración del transporte de nutrientes y oxígeno en sangre. En situaciones normales, el glutamato está presente, pero en niveles controlados, dado que se metabolizan y sintetizan de forma correcta. Al haber una falla en este proceso, el resto es historia.

2. Disminuye la neurotoxicidad 

Siguiendo la misma línea del punto anterior, la neurotoxicidad puede causar graves daños en las conexiones neuronales, e incluso en el sistema nervioso central. Tras sufrir un accidente cerebrovascular, es muy común ver pérdida de las capacidades motrices o neurológicas en los pacientes.

Siendo que los cannabinoides contrarrestan la actividad excesiva de glutamato en el cerebro, los pacientes con ACV tienen una gran oportunidad de disminuir el daño crónico potencial causado por la enfermedad. En su defecto, podrían ver mejora en las secuelas motrices en el mediano o largo plazo.

3. Es un poderoso antioxidante

Recién te comentamos que el CBD disminuye la actividad de glutamato en el cerebro. Esto se debe a que este aminoácido se ve opacado en presencia de antioxidantes. Es bien sabido entre la comunidad científica, que el cannabis y sus componentes son antioxidantes muy efectivos.

Es muy buena idea entonces considerar al CBD para tratar al paciente de accidente cerebrovascular en los días subsecuentes al propio incidente.

4. Puede ser empleado en niños

El empleo de CBD o cualquier otro cannabinol en niños es aún objeto de polémica. Sin embargo, el uso de este cannabinoide como anticonvulsivante es muy bien conocido, siendo muy valorado en el tratamiento contra la epilepsia en niños y adultos. También parece ser efectivo en pacientes que están bajo tratamiento oncológico para aliviar el dolor y náuseas provocadas por la quimioterapia.

En los muy raros casos de ACV en infantes, el CBD parece ser una alternativa segura, dado que no tiene prácticamente efectos secundario a la salud de los consumidores y tampoco propiedades psicoactivas.

¿El CBD ya se utiliza como tratamiento para la recuperación de un ACV?

Debido a la falta de información y respaldo científico suficiente, el CBD aún no se emplea de forma oficial como opción complementaria del tratamiento del ACV. Sin embargo, así ocurre con prácticamente todas las afecciones para las cuales el cannabis ha resultado beneficioso. Aún con todos los casos de éxito registrados, una gran parte de la población médico-científica la descarta por tabú.

La solución ante esto es seguir informando a la comunidad de las propiedades, ventajas y desventajas de esta maravillosa planta, de manera que la propia gente pueda incentivar estudios científicos serios, oficiales y con tecnología de punta, que permitan desmentir las campañas de desprestigio por la que la marihuana ha tenido que pasar desde hace poco menos de un siglo.

¿Te preguntas entonces si puedes incluirlo en tu tratamiento? ¡Claro que sí! Lo único que debes tener en cuenta son las características de tu caso particular. Además, te recomendamos consultar con tu médico de confianza para que sea éste quien te guíe y monitoree tu progreso.

¿De qué forma puedo acceder al cannabis medicinal?

Debes primero consultar legalidad en tu lugar de residencia y visitar los centros médicos especializados y/o tiendas cannábicas registradas. En estos establecimientos están más que capacitados para responder tus dudas y asesorarte sobre las formas de consumo ideales para ti.

Debes saber además que el CBD en particular, no necesita prescripción médica en la mayoría de países donde su consumo es legal. Por lo tanto, podrás adquirir aceites y derivados de cannabidiol sin ningún tipo de problema. Por su parte, si quieres obtener THC o productos con base en éste, dependiendo del lugar donde vivas, sí que puedes necesitar prescripción.

¿Qué tipo de cannabis es recomendable en estos casos?

Para el caso específico del tratamiento del ACV, lo recomendable es emplear CBD, ya que es esta sustancia la que te resultará más beneficiosa para disminuir o detener el daño provocado por la enfermedad. Las variantes ricas en CBD, con bajo contenido en THC son una gran opción en caso de que quieras optar por el consumo con vaporizadores de hierbas o para preparar tus propias recetas cannábicas.

Si, como te comentamos al comienzo, el paciente al que se va a tratar no tiene disposición de aceptar ningún tipo de medicación por los problemas de conducta causados por el accidente, podrías adquirir versiones de sus golosinas favoritas con base de CBD. En las tiendas registradas, es muy sencillo encontrar galletitas, helados, bebidas, frituras, cremas, ungǘentos y demás productos que te pueden ser de gran ayuda.

¿Debería pedirle a mi médico la inclusión del cannabis en el tratamiento?

Si quieres probar una alternativa natural y segura, sí, lo mejor es preguntarle a tu médico para consumir cannabis en caso de que hayas sufrido un ACV recientemente. Aunque no necesitas una prescripción médica para adquirir productos de CBD, tu médico de confianza será tu mejor aliado a la hora de dosificar el cannabidiol en tu tratamiento y monitorear los resultados que vas obteniendo.

También es importante que él se asegure de que no haya interacciones entre el CBD y algún otro medicamento que estés tomando actualmente, ya que podrían inhibir los efectos de ambos o de plano causar algún inconveniente. Conclusión: ¡visita a tu médico sin miedo!

¿Qué deparará el futuro de la investigación sobre el cannabis y los ACV?

Como aún no hay suficientes estudios, hay que incentivar la realización de más que permitan dilucidar nuevas pistas sobre la relación entre el cannabis y los ACV. Aunque es pronto para decirlo, gran parte de la comunidad científica cree en esta maravillosa planta, por lo que es cuestión de tiempo para que los tabúes terminen por caer y los científicos se tomen en serio las pruebas que determinen y posicionen al cannabis como el gran medicamento que puede llegar a ser. Los ACV pueden tener muchas soluciones a futuro gracias al cannabis.

Conclusión

Los accidentes cerebrovasculares son complejos, muy dañinos y dejan secuelas muy difíciles de reparar. En la actualidad, sufrir un ACV es sinónimo de cambiar tu vida tal como la conocías, pues te obliga a cambiar hábitos, en el mejor de los casos, y te incapacita, si el daño es muy severo.

El cannabis estuvo rodeado de polémica por presuntamente ser factor de riesgo para sufrir ACV. No obstante, la evidencia es circunstancial, y hay estudios que afirman que, de hecho, es un potencial tratamiento para atenuar las secuelas que dejan los accidentes cerebrovasculares. Sus propiedades neuroprotectoras, analgésicas y antioxidantes son muy valoradas por pacientes y médicos, ya que pueden contribuir a mejorar la calidad de vida de los afectados por esta terrible enfermedad. Es hora de tomar en cuenta al cannabis para el tratamiento del ACV.

 

Juan Zambrano
Juan Zambrano
Periodista, cronista de la realidad y fanático del conocimiento. Me dedico a analizar temas históricos y de actualidad. En este blog escribo sobre las nuevas perspectivas del Cannabis y CBD.
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