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Cannabis, cáñamo y marihuana. ¿Hay diferencias?

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Introducción

María, weed, ganja, o simplemente hierba. Todas estas denominaciones y muchas más, de seguro las has escuchado al menos una vez, referentes a la marihuana. Pero, ¿conoces los términos cáñamo y cannabis? Es probable que también los hayas visto en algún momento, pues últimamente es más común verlos en las etiquetas de algunos productos. Parece que se refieren a lo mismo, pero no lo son.

Existe mucha desinformación en torno a la planta de cannabis sativa y sus derivados, por lo que no está demás comenzar por saber identificar que el cannabis es la planta, que puede tener variedades, como la indica o la sativa y que esta última es la más popular, de la cual se obtiene la marihuana y el cáñamo.

Pues sí, la marihuana es un producto de las flores del cannabis; esas que tienen un alto efecto psicoactivo, para que estés súper high cuando termines con tu porro. En cambio, el cáñamo puede ser entendido como lo que resta de la planta y que, sin drogarte, te puede aportar muchos otros beneficios. Continúa leyendo para saber más sobre estas presentaciones.

¿Cannabis, marihuana y cáñamo son iguales?

Es común ver estas denominaciones en productos o en temas relacionados al consumo de la marihuana, pero, ¿son la misma cosa? No. En realidad tanto la marihuana como el cáñamo son dos conceptos distintos, pero provienen de la misma planta, el cannabis. El nombre del cannabis, en su variedad sativa o indica, ha sido tomado genéricamente para referirse a cualquiera de las preparaciones, tóxicas o no, realizadas con esta especie vegetal.

Como se trata de un asunto de terminología, el cáñamo o hemp en inglés, es el nombre que se le ha asignado a la planta de cannabis sativa normalmente utilizada para elaborar diversos productos y alimentos. Esta variante no posee propiedades psicoactivas, porque en forma natural, contiene menos del 0.3% de tetrahidrocannabinol o THC que es el cannabinoide que sí te droga y que está presente en la marihuana.

Muy bien, entonces ¿qué es la marihuana?  Pues es un tipo diferente de la planta de cannabis sativa, esta vez con una concentración importante de THC, por lo que tiene efectos estupefacientes. A diferencia del cáñamo, de la marihuana lo que se cosecha son sus flores y se desecha el resto, porque en los tricomas de la flor es donde se concentra una mayor cantidad de THC.

¿Cómo puedo diferenciarlas entre sí?

Ahora que ya sabes que la planta se llama cannabis y que de allí puedes tener tanto cáñamo como marihuana, ten en cuenta las siguientes diferencias para que puedas identificarlas mejor. Como se mencionó previamente, la diferencia principal es que la marihuana contiene THC y el cáñamo, no. La primera te coloca, mientras que el segundo es rico en CBD, otro fitocannabinoide al que se le atribuyen unas cuantas propiedades terapéuticas.

Físicamente, la marihuana se caracteriza por sus hojas anchas, es más corta y espesa para ayudar a producir la mayoría de las flores y sus cogollos son densos. En contraste, las hojas del cáñamo suelen ser más delgadas y dirigidas hacia la parte superior de la planta, que tiene un mayor crecimiento y delgadez que la marihuana, con pocos ramajes bajos las hojas.

Otro aspecto importante en este punto, es la forma de cultivo, pues cada una tiene fines distintos y por ende es cultivada de una forma especial. El cáñamo tiende a crecer en un lapso de 60 a 90 días, lo que permite obtener varios cultivos durante el año y se cultiva al aire libre para promover su polinización por el viento. La marihuana demora en crecer entre unos 100 y 120 días, se cultiva en interiores y con condiciones especiales de iluminación. Además, en las plantaciones también se mantienen alejadas unas de otras, porque la polinización reduce la concentración de THC.

Beneficios del cannabis

La marihuana y la planta del cannabis en general es reconocida por sus múltiples efectos, entre los que destaca una gran lista de beneficios para la salud y el cuidado corporal en general. Algunos de ellos son:

  • Estudios han afirmado que puede servir como tratamiento del glaucoma, la epilepsia, cáncer, Alzheimer, Parkinson, enfermedades intestinales, fibromialgia, entre muchos otros. Para estos casos, son excelentes los cannabinoides como CBD, CBG o TCHV.
  • Funciona muy bien como ansiolítico, analgésico y antiinflamatorio. Los estudios en personas con ansiedad, dolores musculares o articulares ya han experimentado con terapias de marihuana medicinal, obteniendo resultados muy positivos
  • Es antioxidante y neuroprotector y puede ayudar en casos de pacientes que sufran de estrés post traumático (TEPT).
  • Se ha descubierto que cannabinoides como el THCV tienen también efectos regeneradores de tejidos óseos, con lo que se puede tratar la osteoporosis.
  • Estimula el apetito y controla las náuseas y vómitos causados por la quimioterapia y disminuye también los efectos secundarios que causa el tratamiento de la hepatitis C. Esto depende de la variedad que se consuma, porque si el contenido de THC es alto, se abre el apetito; si, por el contrario, hay una mayor concentración de CBD, la acción sobre el sistema endocannabinoide es de provocar una sensación de saciedad más rápido.

Beneficios del cáñamo

En cuanto al cáñamo específicamente, se ha determinado que es una fuente alimenticia muy completa, ya que es abundante en vitaminas y nutrientes sin los efectos psicotrópicos que muchas personas temen.

  • Contiene gran cantidad de antioxidantes como el Omega 3, Omega 6 y la vitamina E, lo que ayuda a mantener una piel y cabello saludables y de esta manera retrasa los signos del envejecimiento.
  • Es rico en fibra y minerales como el magnesio, calcio, fósforo, hierro y zinc, así que permite tener una buena digestión.
  • Fortalece el sistema inmunológico, aumenta el nivel de energía y mejora el metabolismo.
  • Disminuye los cólicos y malestares del síndrome premenstrual y agiliza la recuperación muscular luego del ejercicio.
  • El aceite de las semillas de cáñamo puede bajar el colesterol de forma natural, así como ayudar a mejorar la salud cardiovascular.
  • La proteína de cáñamo contiene los diez aminoácidos esenciales que el cuerpo necesita y ocho adicionales que son no esenciales en cantidades importantes, por lo que es una proteína completa como la carne, la leche o los huevos.
  • El cáñamo también es base de diferentes tejidos, que son uno de los principales objetivos de su cultivo.

¿Cómo puedo consumirlas?

Las posibilidades que ofrece el cannabis son tan vastas como puedas imaginar, porque además de las formas tradicionales, cada vez son más las opciones de productos que se pueden conseguir que contengan esta planta y hay para todos los gustos y necesidades. Las alternativas van desde el clásico porro hasta una prenda de ropa, pasando por cápsulas, aceites, lociones e incluso pinturas.

  • Marihuana: El famoso porro es el medio de consumo de marihuana por excelencia, también puede fumarse en pipa o en los llamados blunts, o cigarros vaciados y vueltos a rellenar con marihuana de forma total o parcial. Para los que prefieren no quemarla, también están los vaporizadores, en los que la persona inhala el vapor y no el humo, y muchos de ellos utilizan concentrados líquidos de marihuana.
    Pero, ¿qué pasa si no te quieres colocar? No hay problema, porque puedes adquirir comestibles como golosinas, tinturas, bálsamos o aceites que contienen distintos porcentajes de marihuana, bien sea para fines medicinales o lúdicos. Entonces puedes consumirla fumada, vapeada, en comestibles, de forma sublingual y también tópica, en alcoholes, infusiones y la lista continua.
  • Cáñamo: actualmente, el aceite de cáñamo es muy utilizado en los lugares donde es legal, porque tiene propiedades medicinales y con la ventaja de que no causa efectos psicotrópicos. Este aceite también puede ser procesado en productos como jabón, cosméticos o biocombustible.
    Otra forma de consumo es en forma de papel o plástico biodegradable, gracias a su tronco leñoso.  Un uso del cáñamo casi tan antiguo como el de fumar marihuana, es el de confeccionar textiles, cuerdas, lienzos y ropas con su fibra, porque es muy resistente y amable con el medio ambiente.

¿Dónde se puede conseguir?

Si tienes la suerte de vivir en un país o una región donde sea legal el cannabis, con certeza podrás encontrar productos que lo incluyan entre sus ingredientes, bien sea en farmacias, tiendas de cosméticos o incluso en el supermercado. En esos casos, encontrar  marihuana lista para fumar o agregarla a alguna receta de cocina suele ser más sencillo, pero también puedes conseguirla en sus otras presentaciones como lociones o comestibles en tiendas de conveniencia.

Un producto que se comercializa en tiendas especializadas por internet  y que también puedes adquirir en locales de productos naturistas, es el aceite de cannabidiol o CBD, un fitocannabinoide que, sin drogarte, puede aportar muchos beneficios para tu salud y que puedes consumir con tus comidas, de forma sublingual, tópica o mezclándolo con proteínas en polvo para hacer malteadas.

La proteína del cáñamo también es una excelente fuente de aminoácidos, omega 3 y omega 6. Además, es totalmente digerible y absorbible por el cuerpo, a diferencia de la proteína del suero de leche, que indigesta y genera gases. Se puede conseguir en tiendas de productos naturales, por lo general en la sección de vitaminas y en su presentación en polvo o propiamente como semilla pelada y puedes añadirla a tu dieta fácilmente.

¿Qué hay de los efectos secundarios?

Como cualquier sustancia que ingresemos a nuestro cuerpo, el cannabis también tiene una serie de efectos secundarios. Sin embargo, estos dependen de cómo lo consumamos.

  • Marihuana: entre los efectos que se le atribuyen además del subidón característico, con alucinaciones y alteración de los sentidos, es que puede tener consecuencias negativas sobre la memoria y la función cognitiva a corto y a largo plazo, sobre todo si es consumida durante la adolescencia o juventud. También puede generar emociones excesivas, limitación de la movilidad corporal, dificultad para resolver problemas y existe cierto riesgo de desarrollar trastornos psiquiátricos.
  • Cáñamo: al no tener propiedades psicoactivas, los efectos secundarios son mucho menores. No obstante, si es tu primera vez consumiéndolo, podrías sentirte poco aletargado, con irritabilidad o también tener algunos desajustes estomacales como náuseas o vómitos. Tampoco es recomendable para las personas que tomen medicamentos anticoagulantes.

La buena noticia es que no se han registrado muertes por sobredosis de cannabis, sea como marihuana o cáñamo, aunque esto no significa que puedas consumirlas a tu antojo. La precaución es clave para que puedas tener una experiencia agradable, por lo que es muy importante que consultes con un médico especialista antes de comenzar a probar con esta planta.

Situación legal en el mundo

En la mayoría de los países es ilegal la producción de cannabis, incluso la que está orientada a fines terapéuticos. En lugares como Estados Unidos, donde las leyes cambian entre un estado y otro, la marihuana y el cáñamo están contempladas como drogas de Clase I en la Ley de Sustancias Controladas, pero depende de cada estado el nivel de legalidad que puedan tener y la mayoría creciente ya le otorgan un buen nivel de legalidad al cannabis en general.

Aun así, dado que el cáñamo tiene un porcentaje muy bajo de THC en muchos países se ha permitido su uso medicinal, por lo que su producción ha ido en aumento. En lugares como China, Chile y la Unión Europea, así como Canadá, se está cultivando el cáñamo mientras se garanticen los bajos niveles de THC y mantengan informadas a las autoridades locales sobre el fin de dicho cultivo. A nivel industrial, por lo menos en España se ha autorizado el cultivo de 25 variedades de cáñamo con sus respectivas pautas sobre el producto final.

Por el contrario, la marihuana continúa siendo ilícita en la mayoría de los países, aunque poco a poco se han ido sumando otras naciones a esta iniciativa que despenaliza el uso personal lúdico de la planta. Esto ayuda no sólo a que disminuya el tráfico y sus peligros sino también a facilitar los estudios e investigaciones para conocer mejor las propiedades del cannabis en sus diferentes presentaciones.

Conclusión

Para muchas personas puede pasar como un aspecto irrelevante, pero las denominaciones que usamos pueden generar reacciones diversas ante una misma situación, como ha sucedido con la planta cannabis sativa. Ella fue en algún momento fue llamada de forma peyorativa con el nombre de marihuana y que se volvió un denominador popular, pero que luego, después de un largo camino, comienza a ser aceptada por sus propiedades en vez de continuar siendo un tabú.

El incremento de consumidores de marihuana, cáñamo o simplemente cannabis, va en aumento a nivel mundial y con ello el interés científico y comercial sobre esta planta. No obstante, existe la limitación de que el aspecto legal todavía no permite abiertamente en todo el mundo el cultivo y uso de la planta cannabis sativa, ni por sus potenciales fines terapéuticos.

Con todo, gracias a los estudios que se han realizado y que han arrojado resultados interesantes sobre cada una de estas presentaciones del cannabis, se puede observar que la percepción general sobre esta planta es más positiva. Aunque todavía queda mucho por recorrer, estamos presenciando una metamorfosis semántica que puede conllevar a un cambio de mayor escala científica, moral, ética y social a nivel internacional.

 

Juan Zambrano
Juan Zambrano
Periodista, cronista de la realidad y fanático del conocimiento. Me dedico a analizar temas históricos y de actualidad. En este blog escribo sobre las nuevas perspectivas del Cannabis y CBD.
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