Información sobre el CBD

¿Puede el cannabis ayudar con el VIH?

1

Introducción

Hay enfermedades que afectan al sistema inmunológico tornándolo hiperactivo, como es el caso de la esclerosis múltiple o la artritis, pero hay otras como el sida o el cáncer, que lo debilitan. Se piensa con frecuencia que el cannabis suprime el sistema inmune en personas sanas. No obstante, estudios recientes han demostrado que, en ciertos casos, puede ayudar a fortalecer la respuesta de sistemas inmunitarios debilitados. Entonces, ¿podría ayudar en personas con VIH?

El VIH y su enfermedad, el sida, afectan el sistema inmunológico, por lo que el cuerpo no puede defenderse por sí mismo. A pesar de que aún no existe una cura, hay tratamientos con antirretrovirales que pueden permitirte llevar una vida completamente normal. Dados los efectos adversos que tienden a ocasionar estas terapias, cada vez son más las personas que recurren a la medicina alternativa para paliarlos. En esta rama de la medicina natural se incluye al cannabis.

Se ha demostrado en diversas investigaciones, que los cannabinoides como el THC y el CBD presentes en la planta del cannabis pueden ayudar en el tratamiento de ciertos síntomas como las náuseas, los vómitos, el dolor y hasta la depresión que sufren los pacientes de VIH/sida. Por esta razón, ya en el mercado se pueden conseguir fármacos sintéticos, además de la tradicional opción de fumar las flores y hojas de la planta, conocidas popularmente como marihuana.

¿Qué es el cannabis?

El cannabis sativa o simplemente cannabis, es una planta de la familia Cannabaceae, que crece en muchas partes del mundo. Desde hace cientos de años, ha tenido gran variedad de usos en diferentes culturas, siendo utilizada para disminuir el dolor, estimular el apetito y causar efectos psicotrópicos. Últimamente, se ha evidenciado que el cannabis también puede ser una importante ayuda para los pacientes de VIH y sida, gracias a sus propiedades medicinales.

Esta planta también es conocida como cáñamo o marihuana, aunque en realidad hay ciertas diferencias. El cáñamo es el que se cultiva con fines terapéuticos y productos alimenticios e industriales. Por otra parte, la denominación popular de marihuana, corresponde a la mezcla de hojas y flores hembras, que son cultivadas principalmente por sus propiedades psicoactivas.

Las propiedades del cannabis vienen dadas por una resina que excretan las hojas, tallos y flores de la planta ya madura, compuesta por más de 400 químicos distintos. Un grupo de esos químicos recibe el nombre de cannabinoides, entre los cuales, los más conocidos son el tetrahidrocannabinol o THC, por sus efectos estupefacientes, y el cannabidiol o CBD, porque ha tenido grandes aplicaciones para mejorar la salud.

¿Qué es el VIH/SIDA?

VIH significa Virus de Inmunodeficiencia Humana. Se trata de un virus que afecta alrededor de 36 millones de personas en todo el mundo y si no recibe tratamiento, puede dar paso al sida, o síndrome de inmunodeficiencia adquirida. Esta enfermedad ataca directamente al sistema inmunológico y suele contagiarse por contacto de fluidos corporales como la sangre, fluidos vaginales o esperma.

En nuestro cuerpo, hay un tipo de glóbulos blancos que se encargan de combatir las infecciones. Se les llama células CD4 y son las víctimas directas del VIH, por lo que la persona portadora del virus se vuelve mucho más susceptible a contraer infecciones y enfermedades. Según los estudios, un adulto saludable tiene por milímetro cúbico de sangre, entre unas 500 y 1600 células CD4, mientras que esta cifra baja de las 200 cuando se está en presencia del VIH.

Este virus no tiene cura, hasta los momentos. La industria médica ha logrado controlarlo con la ayuda de los antirretrovirales, medicamentos especiales que impiden que el virus se propague por el cuerpo. De esta manera, los pacientes de VIH pueden tener hoy en día una vida normal como aquellos que no son portadores del virus, siempre y cuando sigan de forma activa y adecuada el tratamiento.

¿Cómo actúan los efectos positivos del cannabis en el cuerpo?

Ahora que ya sabes que el cannabis puede traer múltiples beneficios a tu salud, sería bueno saber cómo ocurre esto. Para empezar, hay que saber que en el cuerpo de los mamíferos se encuentra el sistema endocannabinoide (SEC). Este sistema está relacionado con las funciones vitales, algunas relacionadas con la consciencia, como la percepción, la memoria y el aprendizaje y otras de las que somos menos conscientes como el metabolismo, la actividad cardiovascular y el control motor.

El sistema endocannabinoide está compuesto por una serie de receptores cannabinoides: CB1, CB2. Además, también existen cannabinoides producidos por el propio cuerpo, como la anandamida y otros parecidos a los fitocannabinoides del cannabis. Cuando se consume esta planta, todos estos cannabinoides se acoplan entre sí, actuando como reguladores en los sistemas endocrino, inmune, neurotransmisor, el metabolismo y el sueño.  Es por esto que se generan propiedades

Dependiendo de la calidad, cantidad y forma de consumo, el cannabis puede interactuar de distinta forma con los receptores CB1 y CB2 del SEC y generar diversos efectos en el organismo. Cuando se consume un producto rico en THC, el cannabinoide que te droga, se activa principalmente el receptor CB1. Mientras que el CBD, que resulta medicinal y no es psicoactivo, actúa mayormente en el CB2. Todo esto aplica para todos los casos, incluyendo el VIH.

¿Puede el cannabis medicinal ayudar a pacientes con VIH?

Como se mencionó anteriormente, el VIH/Sida no tiene cura en la actualidad, pero se controla con medicamentos antirretrovirales y ahora también se ha documentado que el cannabis puede ayudar en el tratamiento. Esto es porque hay pruebas en las que los compuestos activos de esta planta han sido un alivio eficaz para muchos de los síntomas de la enfermedad.

Las náuseas, los vómitos y la pérdida del apetito son difíciles de tratar y pueden conllevar a bajar drásticamente de peso y sufrir desgaste muscular. Lamentablemente, en los pacientes de VIH/Sida con cuadros avanzados es común ver estos síntomas. Otra manifestación recurrente en las personas infectadas con el virus, es la depresión y los trastornos emocionales. En ambos casos, el cannabis puede funcionar con fines terapéuticos, para mantener las buenas condiciones fisiológicas y mentales.

Ten en cuenta siempre que el único tratamiento que controlará el VIH es a través de los retrovirales. Todos los demás tratamientos adicionales, como en el caso del cannabis, pueden ayudarte a los diferentes síntomas de los efectos secundarios del tratamiento, pero no está contemplado que puedan sustituirlo.

Ventajas del cannabis para pacientes de VIH/SIDA

Aunque en la actualidad tener VIH y estar bajo tratamiento es una situación bastante normalizada gracias al avance de la ciencia, existen diferentes síntomas y situaciones que contrarrestar en estos casos. El cannabis en sus diferentes presentaciones puede ser un aliciente. Algunas de las ventajas de su consumo son:

Estimula el apetito 

El cannabis tiende a aumentar el consumo de calorías y grasa en los pacientes que lo consumen. Se han realizado estudios con cannabis y medicamentos como el Dronabinol, un análogo del THC, en los que los pacientes aumentaban significativamente el peso corporal, al verse cambiada la frecuencia con que los pacientes comían. Pacientes con sida pueden enfrentar problemas de apetito, ante lo que el cannabis puede beneficiarlos.

Contra las náuseas 

Gran parte de los pacientes de VIH/Sida sufren de náuseas y vómitos, bien sea por problemas gastrointestinales o por los mismos tratamientos contra el virus. El cannabis ha demostrado actuar efectivamente sobre el sistema digestivo y con las afecciones intestinales, además de causar una mayor adherencia al tratamiento antirretroviral, lo que mejora los síntomas de las náuseas.

Antidepresivo 

Especialmente los que padecen de sida comúnmente sufren trastornos de ansiedad, depresión y cambios de humor, como consecuencia del malestar fisiológico y la presión social. También un diagnóstico de VIH puede hacer que la persona, aún sin haber desarrollado ningún síntoma, entre en depresión.

El cannabis puede ayudar a controlar los niveles de ansiedad y al causar una sensación de relajación, puede mejorar el estado de ánimo. Por este motivo, podría ser considerado un tratamiento paralelo, que puede contar con la asesoría de un psiquiatra o como parte de una terapia.

Analgésico

Como es sabido, el cannabis actúa como relajante muscular, ayudando a calmar los dolores intensos en articulaciones, nervios y músculos, que muchas veces sufren las personas seropositivas cuando comienzan a desarrollar los síntomas. No obstante, en el caso de tener VIH controlado a través de antirretrovirales no debería presentarse esta situación.

¿Cómo se puede adquirir cannabis medicinal en el mercado?

Actualmente es posible conseguir ciertos fármacos que están disponibles en el mercado, cuyos componentes incluyen algunos cannabinoides como principio activo. Sin embargo, esto depende de la legislación del país o región donde te encuentres. Es importante que consultes con tu médico, sea presencialmente o por internet, para saber qué tratamiento te conviene en tu caso. Algunos de los fármacos son:

  • Sativex: compuesto por cannabidiol (CBD) y dronabinol (THC sintético). Normalmente ayuda en el tratamiento del dolor neuropático y la espasticidad. Es legal en España.
  • Marinol y Elevat: su principio activo vuelve a ser el THC sintético o dronabinol. Tiene ciertas restricciones, pero es usado en Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Israel y Sudáfrica. Se recomienda su uso principalmente para combatir la pérdida de peso y anorexia en pacientes de sida, así como para controlar las náuseas y vómitos que suelen causar las quimioterapias en pacientes con cáncer.
  • Nabilone y Cesamet: otro análogo sintético del THC es la nabilona, principio activo de estos fármacos. Como el Marinol, este medicamento se usa en casos de náuseas y vómitos cuando no hay una buena respuesta a los antieméticos convencionales. Su uso es permitido en España.

¿Cuáles son los efectos adversos del cannabis?

De seguro, lo primero que se te viene a la mente en este punto, es que si consumes marihuana te drogarás y volverás adicto ¿cierto? Pues no eres la única persona con este temor. De hecho, debes saber que drogarse es uno de los posibles efectos adversos que puede tener el consumo de esta planta. Sin embargo, este riesgo no se ha descrito en los casos de marihuana medicinal.

Normalmente, los efectos secundarios de consumir cannabis pueden ser sedación, la euforia o el colocón, risa, alteración de los movimientos y de la percepción espacio/temporal, ansiedad, paranoia, alucinaciones, sequedad en la boca, pérdida de la memoria a corto plazo, taquicardia y a veces lipotimia o desvanecimiento.

Los efectos psicoactivos, que son producidos por el THC, son muy subjetivos y dependen en gran medida de la tolerancia de la persona, la dosis administrada y la duración del tratamiento tiempo de consumo. Sin embargo, cuando se administra conjuntamente THC y CBD se pueden paliar los efectos adversos y aprovechar las propiedades terapéuticas de ambos químicos. En casos de pacientes de VIH, ambos componentes tienen propiedades, por lo que es recomendable su consumo en conjunto a pesar de los efectos secundarios.

¿Qué esperar de la relación del cannabis y el VIH en el futuro?

La investigación sobre el cannabis no parará de crecer, y más aún si es en áreas tan sensibles como el tratamiento del VIH. En el futuro solo se espera conocer propiedades positivas de esta planta que puedan ser aplicadas de forma constante en el tratamiento.

En este momento ya se conoce que diferentes componentes del cannabis pudieran inhibir el desarrollo de VIH, especialmente en su etapa final. Aunque se trata de un estudio, la pertinencia y su resultado son destacados y hacen ver el próspero futuro al que se aspira.

Conclusión

El uso terapéutico del cannabis es un hecho cada vez más estudiado en muchos países. Los resultados de las investigaciones, aunque pocos, hablan por sí solos de las múltiples ventajas que tiene esta planta para la salud en general, así como para el tratamiento de ciertos trastornos y patologías.

Al no ser un producto estandarizado ni legalmente aceptado a nivel internacional, el cannabis debe estar bien identificado en cuanto a concentración y pureza, aunque esto no es tan fácil debido a la gran variedad de cepas que existen y las diferencias propias de las formas de cultivo. Por esto mismo, lo ideal es que el cannabis con fines medicinales cumpla con los mismos requerimientos de los fármacos convencionales.

En relación a situaciones como el VIH/sida, los tratamientos sintéticos muchas veces no generan producen efectos secundarios negativos. Éstos pueden ser contrarrestados por alternativas como el cannabis, sea en su forma natural o sintética a través de fármacos. Para que esta opción pueda llegar a más personas, es necesario conocer más allá del uso lúdico y darle paso al potencial terapéutico que puede brindarle el cannabis a tantos padecimientos a nivel mundial.

 

Juan Zambrano
Juan Zambrano
Periodista, cronista de la realidad y fanático del conocimiento. Me dedico a analizar temas históricos y de actualidad. En este blog escribo sobre las nuevas perspectivas del Cannabis y CBD.
Deja un comentario